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El rompehielos ARA "Almirante Irízar" en Malvinas, 1982 www.irizar.org |
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Los buques hospitales durante el conflicto de Malvinas
De
esta forma, socorrieron a los heridos, a los enfermos y a los náufragos,
asistiéndolos y trasladándolos
a un lugar seguro y adecuado para su recuperación. Para que puedan haber llevado a cabo su labor, en los Convenios
Internacionales existentes al comenzar el conflicto, se previó que
dichos buques bajo ningún concepto, podrían ser atacados, ni
capturados, y que siempre serían respetados y protegidos El respeto y la protección de los buques hospitales por todos los contrincantes dependieron de cuatro condiciones: 1- Comunicar a la parte adversa de las características del buque (notificación).Nombre del buque, dimensiones, nombre del comandante o capitán de la nave , etc. 2- Tomar las medidas necesarias para que pueda ser identificado( identificación y señalamiento ). Todos los hospitales tuvieron la totalidad de su casco pintado color blanco, con grandes cruces rojas en sus bandas y en sus frentes. Durante la noche navegaban totalmente iluminados, en particular sus cruces rojas. 3- No entorpecer ni colaborar por ningún motivo con los combatientes de cualquier bando. 4- Estar sometidos al derecho de control por parte de los adversarios o de la Cruz Roja Internacional. De hecho, las autoridades de ambos bandos lo ejercieron, permaneciendo además, a bordo de cada buque y a lo largo del conflicto, un veedor de nacionalidad suiza, perteneciente a la Cruz Roja Internacional. Los buques hospitales británicos Con 16.907 toneladas y 164,5 metros de longitud, el "Uganda" era el mayor de los buques hospitales británicos. Es un barco de pasajeros diseñado para cruceros turísticos entre Europa, América y Asia el que fue requisado a la compañía naviera propietaria, la British India Steam Navigation Company y transformado en buque hospital como el “Her Majesty’s Hospital Ship Uganda”. Con una capacidad de 550 camas, el "Uganda" fue el mayor hospital flotante del conflicto. Las autoridades británicas notificaron a las autoridades argentinas el 13 de abril de 1982, por mediación del Gobierno Suizo, que el "Uganda" sería utilizado como hospital por su Armada.
El HMS
"Uganda"
El
HMS "Uganda" Sobre
el empleo del “Uganda” como trasporte de tropas luego de haber sido
declarado buque hospital, existieron evidencias y las consecuentes
denuncias de las autoridades argentinas, cuando
por ejemplo, el 21 de mayo al desembarcar el grueso de la tropa
británica en Malvinas en el Estrecho de San Carlos. En esa oportunidad,
pese a las evidencias, los aviones de la Fuerza Aérea y la Armada
Argentina, no dispararon
contra el buque por ser hospital y resultar esta acción
totalmente ilegal. Los británicos, usaron al buque hospital para
trasladar a 3.000 hombres que desembarcaron sin problema alguno en las
islas y, en el caso de ser atacados, Gran Bretaña acusaría a la
Argentina de ir contra las leyes internacionales por atacar un buque
hospital.
Estos
dos engaños / trasgresiones, le permitieron a los Británicos efectuar
el desembarco de las tropas sin que la aviación militar y naval
argentina pudiera individualizarlos como buques militares y por lo
tanto, atacarlos. Los
HMS "Herald", HMS "Hecla" y HMS "Hydra" La
notificación relativa a estos tres buques se hizo, el 19 de abril, a
las autoridades argentinas. Se trata de tres buques
hidrográficos gemelos pertenecientes al Servicio Hidrográfico
Británico (UKHO), (tonelaje bruto, 2898 toneladas, con 79,3 metros de
longitud), transformados en buques hospitales con una cabida para 60 a
100 enfermos. El cometido principal de estos buques era evacuar a los
heridos y a los enfermos y trasladarlos a Montevideo, Uruguay (cuatro días y medio aproximadamente por vía marítima), desde donde
fueron repatriados, en avión, al Reino Unido.
Los
hospitales uruguayos Si
bien la posición oficial de Uruguay aspiraba a la neutralidad, hubo
algunos gestos de colaboración hacia los británicos, aunque estos,
estuvieron lejos del claro apoyo militar
que brindó Chile a Inglaterra. Iniciado
el conflicto, las autoridades de la Sanidad Uruguaya, planificaron el
denominado "Operativo Maíz", mediante el cual se habilitaba
el Hospital Militar y el Hospital Maciel de Montevideo para recibir
heridos de guerra. También
se contaba con el Hospital Británico, el que habitualmente atendía a
los marineros, heridos y accidentados de buques mercantes por la
cobertura de los seguros marítimos. El
“Maciel” fue prácticamente evacuado y preparado como hospital de
guerra: Dieron de alta a los enfermos que se podía y el resto fue
trasladado a otros nosocomios dejándolo libre para las emergencias que
vinieran de las Malvinas. Una delegación inglesa recorrió el hospital
de la Ciudad Vieja para dar su aprobación, pese a la preparación el
Maciel no recibió heridos. De
hecho, muchos ciudadanos británicos residentes en Buenos Aires llegaron
precipitadamente a Montevideo cuando recrudecieron las hostilidades. Sin
ir más lejos, el 3 de abril llegó un grupo de 88 británicos, entre
ellos el gobernador de las islas, Rex Hunt, a los que alojaron por unos
días en el Hotel Carrasco antes de partir hacia el Reino Unido. No
obstante, durante el conflicto, arribaron al Puerto de Montevideo varios
buques-hospital Ingleses que transportaron más de 500 soldados británicos
heridos. Los buques "Herald", "Hecla" e
"Hydra" llegaron sucesivamente en los primeros días de mayo.
Los heridos eran trasladados al Aeropuerto de Carrasco en medio de un
fuerte dispositivo de seguridad policial con apoyo de la Cruz Roja,
desde donde partían a Londres en aviones ambulancia VC-10 de la Fuerza
Aérea Británica. Dos
soldados ingleses, con lesiones oculares que no pudieron ser operados a
bordo del barco hospital,
fueron atendidos en el Británico, donde les
hicieron tomografías y los
operaron. A
partir del 1 de junio de 1982 se pudo disponer en el Teatro de
Operaciones del Atlántico Sur (TOAS) de dos buques hospitales
argentinos, denunciados e identificados
ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y las
autoridades Británicas según las normas de la Convención de Ginebra
del 12 de agosto de 1949, creada para Aliviar la Suerte que Corren los Heridos, los Enfermos y los
Náufragos de las Fuerzas Armadas en Campaña y en el Mar. ARA "Almirante Irízar", buque hospital A
estos fines, los buques de la
Armada Argentina, Rompehielos ARA "Almirante Irízar" y
Transporte Polar ARA "Bahía Paraíso" fueron adaptados en los
Talleres y Arsenales de la Base Naval de Puerto Belgrano en poco menos
de cinco días de trabajos corridos. Las numerosas dificultades que se
presentaron para dotar a buques
diseñados como logísticos antárticos, de todas las capacidades de
hospitales flotantes, fueron eficientemente superadas gracias a la
imaginación, voluntad y esfuerzo
de las dotaciones del buque y de los talleres generales de la base naval
y al conocimiento e
iniciativa de los profesionales médicos del Hospital Naval de Puerto
Belgrano. Fueron refaccionados todos los interiores y convertidos en modernas unidades hospitalarias con una capacidad para cientos de camas, interconexiones directas desde las Salas de Recepción y Clasificación de Heridos con las demás dependencias; dotados de helipuerto y hangar para helicópteros; quirófanos equipados totalmente; laboratorio de análisis clínicos y hemoterapia; salas de rayos y de yesos; terapia intensiva, consultorio odontológico; sala de quemado; servicio de agua potable ilimitado; ventilación y calefacción en todos sus locales, frigoríficas, lavaderos, cocinas, etc. Junto
con la tarea de reacondicionamiento de los buques, se organizó en cada
uno, el Departamento de Sanidad en Combate, con cobertura especifica en
cirugía, traumatología, bioquímica y farmacia, cirugía maxilofacial,
clínica medica, quemados, cardiología, oftalmología, odontología,
anestesia, etc. Un
tercer buque hospital fue adaptado a partir del Buque Oceanográfico ARA
“Puerto Deseado”, (Q-8) perteneciente al Consejo Nacional de Ciencia
y Tecnología (CONICET) y operado por la Armada como parte del Servicio
de Hidrografía Naval, quien hasta ese momento se había desempeñado
como parte de la Operación “León I”, llevada a cabo en conjunto
con otros buques de la Armada a efectos de efectuar el Control del Tránsito
Marítimo en la desembocadura del Río de la Plata. Finalizada la
transformación del Deseado, con su casco color Blanco, las Cruces Rojas
en sus bandas y sesenta camas disponibles, la precipitación de los
hechos del 14 de Junio y la lentitud de su reconocimiento como buque
hospital en la ONU, impidieron que concluyera su traslado al TOAS. El
“Deseado” tiene 2400 Tns de desplazamiento, 78 metros de largo y
15,8 de ancho. El
Buque Hospital ARA “Bahía Paraíso”, fue el primero en zarpar hacia
el TOAS; Mientras se realizaban los trabajos de transformación en la
Base Naval de Puerto Belgrano, el 27 Abril se dispuso que iniciara su
viaje sin haberlas
finalizado. Ya modificado quedó con una capacidad de 328
camas; helipuerto y hangar para dos helicópteros (un Puma del Ejército
y un Allouette III de la Armada), dos lanchas sanitarias; cuatro quirófanos;
un laboratorio de análisis clínicos y hemoterapia; dos salas de rayos,
una de yesos; una terapia intensiva con capacidad para diez camas; un
consultorio odontológico; una sala de quemados con capacidad para 20
internado; etc. En total se le embarcaron como dotación sanitaria 85
profesionales y técnicos, contándose entre ellos 17 médicos, 4 odontólogos,
2 bioquímicos, dos
voluntarios ( un traumatólogo y un laboratorista),
73 Enfermeros y el apoyo de un capellán naval Se desempeño como
Director del Hospital Flotante el Capitán de Fragata Médico Juan
Antonio López, secundado por el Capitán de Corbeta Medico Pascual
Pellicari. El
3 de junio estuvo listo a zarpar como buque hospital, el Rompehielos ARA
"Almirante Irizar”, realizándose
su transformación a partir del 1ro. de Junio en menos de 48 horas,
quedando dotado de 260 camas de internación, dos salas de terapia
intensiva, dos quirófanos, un quirófano maxilofacial, una sala de
terapia Intermedia, dos salas de terapia general,
Laboratorio Bioquímico, Sala de Radiología, Sala de Yesos,
Laboratorio de Hemoterapia, Sala de Tratamientos Hipebáricos, Sala de
Quemados, Helipuerto y Hangar para dos helicópteros (dos SH-3 Sea King
de la Armada) y cuatro lanchas sanitarias. Al
Irizar se le embarcaron, como dotación del hospital, 40 profesionales y
técnicos de la salud, entre los que se contaba con 14 médicos, dos
Odontólogos, dos bioquímicos, un sacerdote y
veintiún enfermeros. Sobre la última semana del conflicto
embarcaron por helicóptero desde Comodoro Rivadavia,
siete civiles voluntarias instrumentistas quirúrgicos femeninos
del Ejército, destinados inicialmente al Hospital Militar de Malvinas,
las que, por los avatares
del conflicto, permanecieron aportando sus conocimientos y esfuerzos en
los quirófanos del Irizar. Se desempeño como Director del Hospital
Flotante, el Capitán de Corbeta Medico Roberto Sosa Amaya, secundado
por el Capitán de Corbeta Médico Roberto Olmedo. El
esfuerzo sanitario total
llevado adelante por la Armada entre los dos buques hospitales queda
explicitado por las 588 camas para internados, los 144 profesionales y técnicos
de la salud embarcados, entre ellos 31 médicos, 6 odontólogos, 4 bioquímicos,
7 instrumentistas, 94 enfermeros y el apoyo de dos sacerdotes capellanes
navales. A esto debe sumarse la capacidad de los hospitales permanentes
de las Bases Navales y Aeronavales de Ushuaia, Puerto Belgrano,
Comandante Espora, Punta Indio, Rio Santiago y Buenos Aires. El Hospital Militar en Malvinas Luego
de consolidada la recuperación de la isla y la zarpada de todos los
buques de la Operación Rosario, el comandante terrestre contaba con
4.000 efectivos los que necesitarían
atención médica hospitalaria, por lo que, el 5 de abril
llegaron a Puerto
Argentino material y personal del Hospital Militar de Comodoro Rivadavia
(a 1.000 Km de la isla), que
se transformó en la instalación de sanidad de campaña más importante
en la zona de combate: el “Hospital Militar de Puerto Argentino”
(HMPA). Este se ubico a partir del 10 de abril en un edificio de dicha
ciudad, comenzando a funcionar el 12 de abril,
estando completo su personal
al día 3 de Mayo. En
ese momento constaba de 122 efectivos: 45 médicos, 4 bioquímicas, 2
farmacéuticos, 26 enfermeros y 25 soldados. En los 65 días que estuvo
funcionando el HMPA, tuvo 1990 internados, hizo 4005 prestaciones médicas
y 629 odontológicas.
El Hospital Militar de Puerto Argentino La actuación de los buques hospitales argentinos En
los primeros días de Junio aparecieron frente Puerto Argentino los dos
buques hospitales de la Armada, el “Bahía Paraíso” y el
“Almirante Irizar”, los que fueron un enorme alivio para el hospital
militar, dado que permitieron evacuar gran cantidad de heridos
con los buques anclados a la vista en la bahía. Los helicópteros
y las lanchas ambulancia iban y venían “desembarazándolo” de los
pacientes en condiciones de ser derivados y completándole los insumos
sanitarios necesarios para que pueda continuar su tarea. Ambos
buques navegaron en varias oportunidades alrededor de la Isla Soledad y
la Gran Malvina, internándose en estrechos,
bahías, fiordos, caletas, etc. aproximándose lo máximo posible
a cada asentamiento Argentino, dejando de lado, en muchos casos,
el mínimo criterio de seguridad náutica,
para poder evacuar en helicóptero,
lanchas y gomones, los
necesitados que existieran. El
“Irizar” Para
el 9 de Junio el “Almirante Irizar”,
fondeo en la Bahía Groussac, frente mismo a Puerto Argentino, a
esta altura del conflicto, el inicio de los combates por dominar, las
alturas de los montes que rodean la ciudad capital de las islas, habían
comenzado; noche a noche, se luchó encarnizadamente por los Montes
Longdon, Two Sister, Harriet, Williams, Tumbledown, Wirelles y Saper
Hill. Los
combates se intensificaban
a cada momento y en particular durante la noche, sucediéndose sin
solución de continuidad, bombardeos aéreos, ataques puntuales con
bombas y misiles de la aviación inglesa, avances de tropas y grupos
comandos, cañoneos desde los barcos y de la artillería terrestre británica,
sumado a todo esto un interminable cañoneo terrestre de las baterías
de artillería del nuestra Infantería de Marina y del Ejercito
Argentino. Durante
esos combates, los mamparos de acero del “Irizar” y los vidrios de
los ojos de buey, vibran y se sacudían fuertemente durante horas, desplazando y finalmente
haciendo saltar y caer cualquier elemento suelto. El silencio y
la obscuridad cerrada de la
noche malvinense, quedaba saturado por un ruido ensordecedor e iluminada
por las explosiones de las bombas y
el color rojo amarillento de la munición trazante de ambos
bandos y de tanto en tanto, el encendido de bengalas iluminantes
mantenidas en el aire por pequeños paracaídas. Durante esas noches los
argentinos dispararon más de 17.000 tiros de artillería y los británicos
arriba de 18.000.
Combate cuerpo a cuerpo en Monte Tumbledown En medio de los combates y desde el muelle del Destacamento Naval Malvinas, los buques auxiliares argentinos como la Goleta "Penélope" y los remolcadores "Monsumen", "Forrest" y "Yehuín", comenzaron a hacer innumerables viajes trayendo hasta el "Irízar", derivados del hospital de Malvinas. Al llegar a los costados del buque, la tripulación de los buques auxiliares y la del hospital, en medio del movimiento producido por el oleaje, el fuerte viento y la bajísima sensación térmica, el comienzo de las fuertes nevadas invernales, tenía que embarcar, por medio de grandes redes colgadas del costado y el uso de camillas rígidas izadas por grúas, todos los pacientes transladados, con el peligro latente de que sean atrapados entre los cascos de los dos buques o que cayeran a las aguas congeladas. Una vez en cubierta principal, mediante camillas, llevarlos rápidamente hasta la Sala de Recepción de Pacientes, donde eran inicialmente identificados tomándoles sus datos personales y militares y los de sus parientes más cercanos, luego eran revisados y derivados a los diferntes niveles de complejidad del sistema asistencial montado a bordo.
Desplazamiento de Heridos
entre las salas de terapia (bodegas) del “Irizar”
Desplazamiento de Heridos entre
las salas de terapia (bodegas) del “Irizar”.Toda
esta tarea se complementaba con el embarque de los heridos por medio
de helicópteros ambulancia Sea King SH-3 del Irizar, los que pese a
las fuertes inclemencias del tiempo, siguieron volando debajo de los límites
operativos de la cubierta de vuelo (exceso de viento / falta de luz
diurna / baja visibilidad por niebla, etc.), llegando en muchas
oportunidades al extremo de volar
de noche sin poseer instrumentos para este tipo de vuelo, iluminando
la superficie del agua con un proyector de proa de la aeronave.
Anavizado y trincado a cubierta, los camilleros bajaban los heridos
desde la cubierta de vuelo hasta la Sala de Recepción deslizando las
camillas sobre largas planchadas de madera colocadas sobre los peldaños
de todas las escaleras
metálicas. En estos días finales, los quirófanos del “Irízar”
trabajaron sin cesar por más de 72 horas, se habían recibido 420
heridos de toda magnitud en los combates. Durante
estas jornadas de intensos combates y trabajo permanente en las salas
de internación, quirófanos y laboratorios
del “Irizar”, se tuvo tres contactos directos con el
enemigo, en dos ocasiones, entre el 10 y el 13 de Junio, los Británicos
solicitaron al “Irizar” la provisión de Plasma Sanguíneo y dosis
de Morfina para atender a sus heridos graves, cosa que en función de
lo especificado en la Convención de Ginebra de 1949, se cumplió de
inmediato, entregándole lo solicitado a un helicóptero de la Royal
Navy aterrizado en la
cubierta de vuelo del rompehielos. La
tercera ocasión ocurrió durante la noche del 13 de Junio, cuando en
medio de los combates finales y antes del asalto a los montes
Tumbledown, Willians, Sapper Hill y Ponny`s
Pass, el Brigadier
General Jeremy Moore, Comandante de las fuerzas invasoras, decidió
llevar adelante una maniobra de distracción del ataque principal por
tierra, simulando un nuevo desembarco desde la Bahía de Puerto
Groussac, hacia el mismo Puerto
Argentino, de tal forma de dividir las defensas argentinas. Para esa distracción, los Británicos ejecutaron una maniobra conjunta con lo mejor de sus Fuerzas Especiales conformadas por Comandos del Special Air Service (SAS) de la Fuerza Aérea Británica y del Special Bote Service (SBS) de la Royal Navy. Estas tropas altamente especializadas formaron dos escuadrones de comandos que se acercaron al “Irizar” en una docena de Botes Rígidos de Asalto, aprovechando la obscuridad de la noche y la silueta del buque hospital para ocultarse durante su aproximación a las playas de la ciudad.
Bote rígido de asalto de los comandos británicos Existen versiones inglesas sobre que, ante esa situación,el “Irizar” iluminó con proyectores de luz los botes de asalto y que luego, abrió fuego graneado sobre los Comandos causándoles grandes bajas. Esa versión no se ajusta a la realidad, resulta que, en su afán de esconderse detrás del buque hasta último momento, los comandos aproximaron los botes de asalto a metros del costado de estribor del rompehielos, quedando dentro de la luminosidad que emanaba desde la superestructura del buque debido a la obligatoriedad como Buque Hospital, de permanecer iluminado “a giorno”, especialmente las cruces rojas de su casco. Estando iluminadas, fueron divisados desde la Punta Argentina (Península Camber) por los vigías de una compañía del Batallón de Infantería de Marina Nº 3, una sección de tiradores del BIMNº 2 y una sección del Batallón de Defensa Aérea GADA 601 del Ejercito Argentino, que se habían agrupado y replegado para controlar y posible desembarco por ese sector.Iniciado el asalto final y fuera de la protección del casco del “Irizar”, fueron recibidos con fuego graneado desde tierra, lo que produjo importantes pérdidas humanas y materiales, debiendo la operación, ser abortada. La posición relativa del “Irizar”, prácticamente en la línea de fuego, produjo que gran cantidad de proyectiles trazantes sean vistos picando en proximidades y frente a la proa del buque durante el combate. Pasada la noche, las playas cercanas al buque daban cuenta de la intensidad del combate nocturno, botes rígidos y gomones de casco negro, varados en la playa con visibles averías causadas por el fuego y cuerpos sin vida rodeaban la escena.
Gomón de asalto de la Marina Real Luego de las primeras horas de luz del 14 de Junio, sobrevino un silencio lleno de los ruidos de la naturaleza, que en los últimos días habíamos dejado de escuchar, tapados en todo momento por el ensordecedor combate, nuevamente el viento helado se hacia sentir y se dejaba escuchar, esporádicos tableteo de armas automáticas llegaban de todas direcciones, el final se aproximaba. Alrededor de las diez de la mañana, un grupo de tres helicópteros SH-3 Sea King de la Armada Británica, se acerco a los restos de los SBS y SAS esparcidos en la playa y, manteniéndose colgados (sin aterrizar), comenzaron a recoger todo evidencia del combate, cargaron uno por uno los cuerpos en bolsas negras plásticas con cierre relámpago y recogieron todos los materiales existentes, armas, cascos, botes, radios, visores nocturnos, salvavidas, etc., subiéndolos hasta los helicópteros mediante los guinches de su costado de estribor.
Heridos británicos en el HMS "Hydra"
Cerca del mediodía, la playa, frente al “Irizar”,estaba totalmente limpia, el rompehielos no había dejado de recibir y atender heridos enviados desde tierra.Finalmente y tras la caída de Puerto Argentino el 14 de Junio por la mañana, el Irizar dejó atrás las islas el 16 de junio de 1982, trasladando hacia la Argentina continental a 420 heridos que había recepcionado y atendido debidamente en los últimos días de combate, desembarcándolos luego de dos días de navegación y mediante helicópteros, directamente en el helipuerto del Hospital Militar de Comodoro Rivadavia.
Hospital Mliitar de Comodoro Rivadavia El “Bahía Paraíso” Por su parte el “Bahía Paraíso” había recibido 231
pacientes, 148 de los
cuales eran heridos en
combate y recogidos en distintos puntos del conflicto;
ARA "Bahia Paraíso", buque hospital Todos los heridos y evacuados viajaron bajo techo, en bodegas ventiladas y calefaccionadas y descansando en las camas que especialmente se habían agregado durante la transformación en hospital. Luego de dos días y medio de navegación, fueron desembarcados en Puerto Santa Cruz, para luego continuar la evacuación vía aérea hacia Comodoro Rivadavia, luego el Hospital Militar Bahía Blanca o el Hospital Naval Puerto Belgrano y finalmente Hospital Militar de Campo de Mayo o el Naval de Buenos Aires. El regreso de los hospitales El “Irizar”
y el “Bahía Paraíso”, habían zarpado desde Buenos Aires a
principios de Noviembre de 1981 y regresaron a su apostadero habitual,
en los primeros días de Julio de 1982, estando fuera de Dársena Norte más
de 250 días (8 meses), habiendo navegado miles de Millas Náuticas, efectuado
cientos de horas de vuelo desde sus cubiertas,
navegando cientos de horas con sus lanchas, soportado feroces
temporales, asumido infinitos riesgos náuticos, navegando a través de campos
de hielo, sorteado témpanos avanzando con niebla cerrada, atravesando campos
minados, ingresando en pequeños fiordos, aventurándose en áreas pobremente
cartografiadas, utilizando fondeaderos de pobrísimo tenedero y superado
dificultades operativas extremas. De esta forma
lograron superar sin solución de
continuidad, una Campaña Antártica, lo que no es poca cosa, y
la Guerra de Malvinas, situación casi imposible de justipreciar,
donde, mostrando estoicismo permanente, coraje como pocos, gran valor y un
profesionalismo ejemplar, adaptaron sus capacidades antárticas y excelente
adiestramiento marinero, convirtiéndose a lo largo del conflicto en buques
logísticos, en Transporte de Tropas y Material Bélico, en Remolcadores, en
Estaciones de Radar Móviles, en Hospitales, en Transportes de Aeronaves, en
Buques Talleres, etc.
Por sus
destacada actuaciones en este conflicto, las “Banderas de Guerra” y las
Tripulaciones de ambos buques, recibieron la condecoración "Operaciones
en Combate", otorgada por el Congreso de la Nación Argentina.
“A
sus Planas Mayores y Dotaciones, nuestro infinito reconocimiento”.
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