1845 A 1848 - BLOQUEO NAVAL ANGLO FRANCÉS AL RÍO DE LA PLATA

 

 

Francia e Inglaterra  habían decidido adueñarse de la navegación en los ríos Paraná y Uruguay, de tal forma de dominar el comercio de mercaderías en el Río de la Plata y anular la voluntad de lucha de la Confederación Argentina, liderada por el Brigadier General Dn. Juan Manuel de Rosas, es así que entre el 2 de agosto de 1845 y el 31 de agosto de 1848, las escuadras británica y francesa cerraron al comercio exterior todos los puertos de la Confederación Argentina y los de la República Oriental del Uruguay, con excepción del de Montevideo.

 

Francia inicia unilateralmente en 1838 el bloqueo al Río de la Plata desde marzo de ese año a Octubre de 1840 totalizando 949 días, más de dos años y medio, para  luego acordar con Inglaterra continuar conjuntamente con el bloqueo, el que mantuvieron en esas condiciones desde septiembre de 1845 hasta agosto de 1847, por un total de 700 días, casi dos años, para luego continuarlo solo Francia hasta junio de 1848, por otros  300 días. El bloqueo Anglo Francés cubrió 1949 días corridos, más de cinco años.

 

 

 

La primera intromisión francesa

 

En noviembre de 1837 el vicecónsul francés en Bs As. exigió al gobierno la liberación de dos prisioneros franceses: el grabador César Hipólito Bacle (acusado de espía) y el

Contrabandista Raúl Lavié. También demandó que los ciudadanos franceses fueran exceptuados (como los británicos) de cumplir el servicio militar argentino. Dado que el Ministro de Relaciones Exteriores Felipe Arana rehusó tal demanda, la flota francesa bloqueó los puertos de Buenos Aires y Montevideo.

El 1 de Octubre de 1838 la flota francesa, Comandada por el Capitán de Navío  Hippolite Daguenet, compuesta por la Corbeta Expéditive, el Bergantín Bordelaise y la Goleta Ana y posteriormente las unidades Riveristas (Uruguayas)  Loba y Eufrasia atacaron y capturaron a la Isla Martín García defendida por tres piezas de artillería (una de 24 y dos de 12) comandadas por los argentinos  Teniente Coronel de Marina Jerónimo Costa y el Teniente de Navío Juan Bautista Thorne.

 

El General Fructuoso Rivera declara la Guerra a la Confederación Argentina

El 10 de marzo de 1839, el General Rivera (primer Presidente Constitucional del Uruguay) declaró la guerra a la Confederación Argentina y  le ofreció los puertos del Uruguay a las fuerzas francesas. Estas últimas, abrieron el bloqueo a la provincia de Corrientes e iniciaron su avance sobre el río Uruguay, por lo que,  en Concepción del Uruguay, son hundidas por sus tripulantes para evitar que cayeran en manos francesas, las naves argentinas, Goleta ARA San Martín del Capitán de Corbeta  Toll y Bernadet y la Cañonera ARA Porteña del Teniente de Navío Jorge. 

 

 

 

Las acciones entre 1839 y 1842

 

Las fuerzas del General Juan Galo de Lavalle (unitario) partieron de la isla Martín García con cuatro navíos de guerra franceses comandados por el Comodoro frances Lalande de Calau con varias balandras uruguayas y desembarcaron en Gualeguaychú (2 de septiembre de 1839). El General Pascual Echagüe (Federal) fue derrotado por Lavalle en la Batalla de Cagancha (29 de diciembre de 1839 ). El 12 de septiembre Lavalle derrotó a las fuerzas de Entre Ríos comandadas por el Coronel Vicente Zapata en el Combate de Yeruá.

 

 

En 1840 continuó la sangría argentina:

 

Combate de San Cristóbal (10 de abril), Combate de Sauce Grande (16 de julio), Combate de Navarro (23 de agosto), Combate de Cañada de la Paja (Arroyo Morales) (3 de septiembre), el saqueo de Santa Fe (29 de septiembre), el Combate de Quebracho Herrado (Córdoba - 28 de noviembre).

 

 

Durante 1841:

 

Combate de Famaillá (Tucumán - 19 de septiembre). El 9 de octubre de 1841 matan al General Lavalle. Se produce el Combate de Caaguazú (Corrientes - 28 de noviembre).

 

 

En 1842:

 

Combate de Arroyo Grande (11 de enero) y el Combate Naval y Terrestre de Costa Brava (Brown derrota a Garibaldi - 15 y 16 de agosto de 1842).

 

Existe una zona limítrofe entre las provincias de Entre Ríos y Corrientes llamada Costa Brava. Giuseppe Garbaldi no podía seguir navegando por la bajante y decidió enfrentar a Guillermo Brown que navegaba en su búsqueda. El combate se llevo a cabo por río y tierra dado que Brown desembarcó infantes comandados por el Teniente Mariano Cordero. Por la noche Garibaldi envió infructuosos brulotes (flotadores con explosivos arrastrados por la corriente) contra la escuadra argentina y tampoco tuvo éxito en su ataque directo al Bergantín ARA Echagüe. Al verse superado Garibaldi le prendió fuego a sus naves Constitución y Pereyra dando origen a una gran explosión. Garibaldi y sus hombres pudieron ser aniquilados por las fuerzas Federales del Almirante Brown, mientras escapaban por tierra, pero Brown tuvo un noble gesto y los dejo ir. El complemento de esta victoria fue el Combate de Arroyo Grande (6 de diciembre de 1842) en el cual el general Manuel Oribe y Viana derrotó al general Fructuoso Rivera.

 

 

 

Motivos para la invasión Anglo-francesa

 

Diversos historiadores han citado varias razones económicas y políticas para semejante

invasión. Se ha mencionado también que fue Florencio Varela quien, en representación

de los Unitarios argentinos, viajó a Gran Bretaña donde expuso las controvertidas Tablas de Sangre (que revelaban la ferocidad del régimen Federal) y solicitó la intervención de las citadas potencias.

 

También debemos decir que no existía en ese momento riesgo alguno para los británicos que vivían en Buenos Aires que pudiera haber justificado la invasión.

 

En 1846 Charles Barker escribió: “El Sr. Barton me relató hace pocos días acerca de todos mis amigos en Buenos Ayres. Las propiedades británicas han sido estrictamente conservadas en toda la línea lo cual dice mucho acerca de Rosas por más bruto que sea. Dudo que ante una provocación similar la propiedad extranjera hubiera sido conservada en nuestro propio país”.

 

Otro factor importante a tener en cuenta es nuestra posición respecto a la navegabilidad de los ríos. Los ríos pertenecían al territorio por los cuales cursaban .La Confederación Argentina era dueña según el derecho internacional reconocido por entonces de ambas márgenes y por ende tenía todo el derecho de abrir o cerrar sus ríos a la navegación.

 

También se ha dicho que ni Lord Aberdeen, ni su sucesor Lord Ellenborough, hubieran jamás apoyado lo que fue “Un acto de agresión a un territorio de la Confederación Argentina”, ni tampoco hubieran mandado un apoyo de fuerzas militares al Río de la Plata”

 

 

 

1845: El año crucial

 

El 6 de Julio de 1845 el General argentino Juan Pablo López ocupa Santa Fe. El 12 de Agosto se lleva a cabo el Combate de San Gerónimo ó Malabrigo. El 31 de Julio de 1845 la flota invasora Anglo francesa bloquea los puertos argentinos y el río de la Plata sin una declaración previa de guerra a la confederación Argentina, de forma tal de impedir que le lleguen los suministros al General uruguayo Manuel Oribe y Viana quien tenía a Montevideo bajo sitio terrestre.

El 2 de Agosto la flota Anglo-Francesa captura frente a Montevideo a la escuadra de la Confederación Argentina mediante engaños durante las tratativas diplomáticas por el bloqueo.

El 5 de Agosto Giuseppe Garibaldi (mercenario italiano al servicio uruguayo y anglo francés) utilizando los navíos robados a la escuadra argentina, invade la isla Martín García y el 12 de Septiembre captura la Colonia del Sacramento.

 

El 9 de agosto de 1845 el periódico ingles “British Packet and Argentine News” publica en Bs. As. lo siguiente:

 

Las actuales escenas que se observan en el Río de la Plata reflejan un oprobio tal que nos resulta imposible describirlas sin sonrojarnos dado que siempre nos hemos acostumbrado a mirar con un noble orgullo las glorias de la vieja Inglaterra, ¿Como podría ser de otra forma cuando hemos tenido el infortunio de observar a los agentes de nuestro propio país marchar mano a mano con los franceses para penetrar con la más brutal cobardía, enorme atrocidad y repugnante infamia ?. Si tales son los frutos, que disfrutan decantar, de esta “inteligencia cordial” las políticas europeas a ambos lados del Canal de la Mancha nosotros decimos: Maldito sea el apoyo a tales políticas. Las consecuencias no pueden ser más desastrosas para la paz y los intereses sociales de todo el mundo.

 

El 18 de septiembre Giuseppe Garibaldi, mercenario italiano al servicio de los bloqueadores, con el apoyo de los aliados invasores ataca Paysandú siendo rechazado por las fuerzas del General argentino Antonio Díaz. El 13 de Octubre el convoy de Garibaldi es atacado y pierde a la goleta Pirámide. Ese mismo día Garibaldi captura la ciudad de Salto.

 

 

 

Bloqueo Anglo Francés

 

Finalmente, la flota anglo francesa inicia el bloqueo al Río de la Plata el 2 de agosto de 1845, el que se extenderá hasta el 31 de agosto de 1850. Durante el mismo, las escuadras invasoras cerraron al comercio exterior todos los puertos de la Confederación Argentina y los de la República Oriental del Uruguay, con excepción del de Montevideo. Las naves enemigas se estacionaron en los fondeaderos,  “Exterior de Buenos Aires”, del Río Salado, de la “Bahía del Tuyú” (San Clemente), de la “Ensenada de Barragán” (cerca de la ciudad de La Plata) y la isla “Martín García”.

 

 

Escuadra Invasora Anglo francesa:

 

Francia:

Comandante: Contralmirante Luis Francisco Leblanc.

La fuerza francesa estaba compuesta por las:

Fragata: Minerva.

Corbetas: Sapho, Camille, Perlé, Adour, Expeditive  y Bordelaise,

Bergantines: Pylade, Solphe, Cerf, Latin, Badine, Assas y Alerte.

Goletas: Vigilante, Eclaire, Forte, San Martín, Fortune, Martín García, Ana, Caimán, Firmeza y Ceres, que fueron por adquiridas por la escuadra francesa en Montevideo.

 

Inglaterra:
Comandante: Vicealmirante Edward Augustus Inglefield


Vapor HMS Gorgon: 
Capitán de Navío Charles Hotham (Caballero) Artillería: 6/64 y 4/32 - Ton. 1111

Vapor HMS Firebrand: 
Capitán Navío James Hope. (Compañero) Artillería: 6/64 y 4/32 - Ton. 1190

Balandra HMS Comus: 
Capitán de Fragata J. Inglefield (Compañero). Artillería: 16/32 - Ton. 490

Bergantín HMS Philomel:
Capitán de Corbeta B. J. Salivan (Caballero Comandante) Artill. 10/32 - Ton. 360

Bergantín HMS Dolphin: 
Teniente de Navío R. T. Levinge (3er hijo de Sir Richard Levinge) Art. 3/32-Tn. 319 

Goleta HMS Fanny: 
Teniente de Fragata Astley Cooper Key (Caballero) Artillería 1/24 - Tn. 136

 

Establecido el bloqueo los invasores anglo franceses iniciaron una aventura de nueve meses de incursiones, ataques, destrucción y saqueos a los pueblos y ciudades del Río Paraná, siendo atacados a lo largo de todo ese tiempo por las fuerzas navales y terrestres  de la Confederación Argentina, dando lugar a los Combates de la Vuelta de Obligado, San Lorenzo, Acevedo, Vuelta del Tonelero y Angostura del Quebracho.

 

Ocho meses después de haber forzado el paso hacia el norte en la Vuelta de Obligado, la campaña anglo francesa se transforma en un total fracaso económico y militar.

 

Como resultado de todas estas acciones, se termina la intervención de las Fuerzas navales anglo-francesas, y poco después, el 13 de julio de 1846, Sir Samuel Thomas Hood, con plenos poderes de los gobiernos de Inglaterra y Francia, presenta humildemente ante Juan Manuel de Rosas: "el más honorable retiro posible de la intervención naval conjunta".

 

El gobierno argentino consigue de esta forma: poner fin al bloqueo naval de Francia e Inglaterra a los puertos argentinos, recuperar la Flota Argentina arrebatada durante tratativas diplomáticas entre los contendientes, recuperar la Isla Martín García, un saludo de 21 cañonazos a la Bandera Argentina por parte de cada una de las escuadras invasoras, el reconocimiento a la Soberanía de Argentina y a sus derechos exclusivos sobre la navegación de los ríos interiores.

 

 

Resultado final:

 

Tratado Arana - Southern y tratado Arana – Lepredour - bloqueo levantado

Victoria de la Confederación Argentina

 

Pocos días más tarde, al enterarse de Obligado, el General Dn. José de San Martín escribía a Guido:

 

Grand Bourg, 10 de mayo de 1846

 

Mi querido amigo:

 

Sarratea me entregó a mi llegada a ésta su muy apreciable del 12 de Enero; a su recibo ya sabía la acción de Obligado. ¡Qué iniquidad! De todos modos los interventores habrán visto por este “hechantillón” que los argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que el de abrir la boca: a un tal proceder, no nos queda otro partido que el de no mirar el porvenir y cumplir con el deber de hombres libres, sea cual fuere la suerte que nos depare el destino; que por mi íntima convicción, no sería un momento dudosa en nuestro favor, si todos los argentinos se persuadiesen del deshonor que recaerá sobre nuestra patria, si las naciones europeas triunfan en esta contienda, que en mi opinión es de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de la España. Convencido de esta verdad, crea usted mi buen amigo, que jamás me ha sido tan sensible, no tanto mi avanzada edad, como el estado precario de mi salud, que me priva en estas circunstancias ofrecer a la patria mis servicios, no por lo que ellos puedan valer, sino para demostrar a nuestros compatriotas, que aquella tenía aun un viejo servidor cuando se trata de resistir a la agresión la más injusta y la más inicua de que haya habido ejemplo...”

 

José de San Martín.

 

 

 

Volver

"Cruz del Sur"

Historia

Ficha Técnica

Contacto

Enlaces

Imágenes

Navegando en el campo de hielo

Navegando en un desfiladero de témpanos

Rompehielos A.R.A. "General San Martín"

Bases Antárticas Argentinas