Campaña Antártica 1987/88

 

PLANIFICACIÓN Y ALISTAMIENTO DE LAS UNIDADES

Después de las recomendaciones efectuadas por el COCOANTAR de la CAV 86/87, no se produjeron reacciones positivas con respecto a la época de emisión de los Planes sobre los que se basaba la planificación de la Fuerza, ni sobre la asignación presupuestaria. Por el contrario, la Directiva de Planeamiento para la CAV, responsabilidad del Estado Mayor Conjunto, no fue emitida, por lo cual el nuevo Comandante designado capitán de navío D. Manuel G. Videla debió realizar el Planeamiento sin los criterios e instrucciones que debían orientar los mismos.

Asimismo el alistamiento de los medios tropezó con la total falta de fondos para su inicio, y luego de varias tentativas, solicitando los mismos en oportunidad, se lograron tardías y escasas asignaciones. Por otra parte, la situación anterior se vio agravada por la falta de recursos de las Fuerzas, las que no pudieron adelantar fondos propios para iniciar el alistamiento.

La asignación escasa de recursos para el alistamiento de los medios, ya repetida en varias campañas, a esta altura de los acontecimientos, había afectado de modo significativo la operatividad de los mismos habiendo llegado al extremo de comprometer la seguridad del personal que los empleaba.

No obstante estos inconvenientes, basándose en las tareas realizadas en las últimas campañas y las necesidades presentes el COCOANTAR emitió su Plan de Campaña Nº 1/87”C”-Phoenix II- Campaña Antártica de Verano 1987/88, de contenido similar a los anteriores y con la siguiente Organización para el Componente naval, que él mismo comandaba: 

-Rompehielos ARA  “Alte. Irizar” al mando del capitán de fragata D. Carlos A. Marín

-Transporte polar ARA “Bahía Paraíso” comandado por el capitán de fragata D. Herberto J. Rubattino, llevaba embarcado el grupo de playa.

-Grupo Aeronaval Embarcado con 2 helicópteros navales Sea King al mando del capitán de corveta Av. Nav Jorge E. Rodríguez.

Grupo de Construcciones Orcadas.

El Componente del EA, destacaba 2 helicópteros Super Puma para ser embarcados en el rompehielos.

Dado que este Plan guardaba grandes similitudes con los descriptos se destacarán sólo las tareas a realizar por las Unidades de la ANAN.

 

  LAS OPERACIONES EN LA ANTÁRTIDA

Nuevamente por tratarse de operaciones en general en diferentes épocas e itinerarios se relatarán por separado para cada una de las Unidades.

Transporte polar “Bahía Paraíso”- Primera Etapa y viaje de turismo

Zarpó de su apostadero el 1º de diciembre de 1987, con rumbo a El Rincón donde el día 3 embarcó a los helicópteros navales 2-H-236 y 237, dirigiéndose luego a Ushuaia. El 6 de diciembre arribó al mencionado destino embarcando el primer contingente de cien turistas. Durante la maniobra de atraque al muelle comercial se le produjo la rotura de la gaza al largo de proa y al trabajar excesivamente el sprint de proa sobre el tambor de cabrestante, zafó una vuelta golpeando a un hombre de la maniobra en el brazo y a otro en la cabeza, el que fue arrojado por el chicotazo contra el mamparo, siendo atendidos en el hospital de la Base Naval Ushuaia.

Zarpó el 8 de diciembre para dirigirse a la Base Jubany; previamente el día anterior había recibido un oficio del COCOANTAR, por el cual se modificaba el itinerario turístico establecido, lo que trajo aparejado inconvenientes con la estiba de la carga, dado que la misma había sido planeada en función del itinerario previsto en el Plan. Esta circunstancia se había producido porque la DNA, había concretado, sin el conocimiento previo del COCOANTAR, una serie de viajes turísticos a los cuales había que subordinar el apoyo a las bases. No obstante el 10 de diciembre llegó a Jubany para desembarcar la carga y combustible y al día siguiente llegó a la Base Gran Muralla de los chinos, donde entregó tres contenedores con carga general y víveres.

El 12 de diciembre estuvo en la Base Esperanza y desembarcó materiales de construcción conjuntamente con el personal del grupo de trabajo del EA, pero no pudo completar la entrega por mala meteorología y gran cantidad de témpanos varados y a la deriva en la entrada, que dificultaron la maniobra. Tampoco pudo desembarcar la totalidad del contingente de turistas, lo que provocó planteos de índole profesional, en cuanto a la apreciación meteorológica, por parte del agente turístico. A raíz de ello el Comando dejó claro que, para todas las operaciones, primaría la seguridad del buque y el pasaje, ante los requerimientos de desembarco de turistas en los destinos previstos.

Al día siguiente pasaron por la Base Brown, para realizar una visita turística y el día 14 fueron a la Base Palmer (EE.UU.), pero por la gran cantidad de hielo presente, no se pudieron utilizar las lanchas y solo se pudo hacer la visita en forma helitransportada. Los días 15 y 16 de diciembre permaneció en Esperanza para completar el desembarco de materiales y luego regresó a Ushuaia, donde se amarró el día 18.

 

  Segunda, tercera y cuarta Etapas logísticas y de turismo

El 21 de diciembre zarpó nuevamente el transporte con otro contingente de noventa y cinco turistas, arribando el 23 a Jubany, donde desembarcó el total de la carga y personal. Se constató mal estado del combustible de abordo, por lo que los helicópteros sólo pudieron volar 5 hs. cada uno, utilizando el JP cargado en la Base Aeronaval Ushuaia.

Luego pasó por la Base Gran Muralla para recoger un contenedor vacío y el día de Navidad estuvo en la Base Esperanza y desembarcó un grupo de periodistas japoneses, y en primavera, donde también desembarcó personal. Al día siguiente visitó Brown y con los mismos fines llegó a la Base Palmer, donde los turistas no fueron autorizados a desembarcar, porque no se había solicitado la visita con debida anticipación, a pesar de que en el primer viaje se había anunciado la visita. Al pasar por la isla Decepción, los turistas fueron desembarcados por la lancha caleta Balleneros, mientras que el buque permaneció gareteando a la entrada de la isla.

El día 28 se produjo la visita a la Base Esperanza, donde también se entregó carga general y combustible. Luego a solicitud del agente turístico, se dirigió a bahía Laserre, para una visita a la Base Arctowsky, pero la misma no tuvo éxito porque se produjo en horas de la madrugada del 29 de diciembre, concurriendo sólo siete turistas y sin presentarse ningún guía para la explicación correspondiente. Al día siguiente estaba previsto regresar a Ushuaia, pero se recibió una llamada de la Base Marsh de Chile, retransmitida por Marambio, donde se le pedía al transporte polar que se dirigiera a la isla Elefante, donde un científico brasileño que se hallaba realizando tareas en el lugar, comenzó a tener fuertes dolores abdominales, que hacían presumir un ataque de apendicitis. A raíz de ello el buque debió permanecer tres días en espera de poder efectuar el vuelo de evacuación y finalmente fue rescatado por un helicóptero del buque y llevado a bordo, donde atendido por los médicos se comprobó que tenía una afección en la vesícula, no requiriéndose su intervención quirúrgica inmediata. No obstante esta actitud motivó posteriormente que la universidad de San Pablo enviara una nota de agradecimiento a la Armada por haber evacuado al científico en tan difíciles circunstancias.

El primer día del nuevo año, entró a la bahía de Ushuaia, fondeando en la misma, ya que el muelle se hallaba ocupado por dos buques comerciales. Varios turistas debieron ser desembarcados con helicóptero desde las islas Becases, debido a la demora que alteró la fecha prevista de arribo y la necesidad de los pasajeros de alcanzar los vuelos internacionales de regreso a sus países.

Hasta el 4 de enero permaneció fondeado y a la espera del buque tanque de YPF, que debía arribar a Ushuaia y entregarle combustible. Ese día pudo amarrarse al muelle y el 10 volvió a zarpar para amadrinarse al petrolero “Fiorentino Ameghino”, del que recibió 1100 toneladas de gasoil.

El 11 de enero con otro grupo de turistas zarpó nuevamente con destino a Esperanza; luego de realizar la correspondiente visita turística y desembarcar personal y carga, el día 12, continuó esta etapa al día siguiente por Jubany, Refugio Gurruchaga y Decepción, donde también desembarcaron carga y personal y se repitió la visita de pasajeros a caleta Balleneros.

El día 14 fueron al oeste de la Península y visitaron Brown y Primavera, efectuando también batimetría y balizamiento y al día siguiente hicieron lo mismo en Melchior. Luego regresó a Ushuaia donde entró el 19 de enero.

La cuarta zarpada se efectuó el mismo día con otro contingente de casi noventa personas, hacia el primer destino, como siempre la Base Esperanza, donde el día 21 se realizó el casamiento civil de una guía turística de la empresa de turismo. El 22 se realizó la visita a la Base Arctowsky y al día siguiente pasaron por Jubany, Refugio Gurruchaga y Primavera. Posteriormente el 24, se realizó la visita a la Base Palmer, pero solo permitieron el desembarco de turistas y no de la tripulación del “Bahía Paraíso”. En ese lugar también estaba fondeado el buque hidrográfico “Orion” del Ecuador, con el que intercambiaron visitas de cortesía. También se aprovechó la estadía para inspeccionar el refugio Groussac.

El día 25, pasaron por la Base Brown, y al navegar por el estrecho del Gerlache, en la isla Brabante desembarcó un nieto del mencionado explorador, que se hallaba embarcado en el transporte. El Sr. Jean Louis Gerlache lo hizo en el mismo lugar donde había desembarcado su abuelo durante la expedición belga de 1889. Luego se dirigieron a Melchior, y al día siguiente pasaron nuevamente por la isla Decepción, donde además de la consabida visita turística, realizaron reconocimientos aerofotográficos, para la verificación del Plan de Balizamiento y un vuelo vulcanográfico. A continuación se dirigió nuevamente a Ushuaia, donde fondeó el 29 de enero. Al día siguiente por la noche se amarró al muelle de combustible (Planta Orión) para reabastecerse.

Quinta Etapa – Logística

El 2 de febrero zarpó por última vez para realizar tareas de apoyo. En primer lugar el día 4 pasó por el refugio Ballvé para desembarcar personal y carga y luego se dirigió a Esperanza para efectuar el relevo de su dotación; al día siguiente en la Base Marambio desembarcó personal y carga y en la zona realizó tareas de balizamiento e inspeccionó los refugios Betbeder y Suecia.

Los días 9 y 10 de febrero, llegó al Destacamento Petrel, para embarcar carga general y también efectuar balizamiento y batimetría en el estrecho Active y la zona de los islotes próximos al extremo noreste de la isla Joinville.

El 12 de febrero pasó por la Base Esperanza para efectuar un helidesembarco de combustible, pero por mala meteorología, se debió suspender el segundo vuelo. A raíz de ello, al día siguiente inspeccionó el Destacamento Cámara y en la base española Juan Carlos I desembarcó científicos de esa nacionalidad. Luego siguió al Refugio Gurruchaga y Base Jubany para, en ambos, embarcar carga y personal. Posteriormente hizo un nuevo desembarco de carga en la Base Gran Muralla y el día 15 regresó a completar la entrega de combustible en Esperanza.

Al día siguiente inspeccionó el Refugio Fliess, continuó con tareas de balizamiento, sondó la bahía Anvord, evacuó personal y carga de la Base Primavera e inspeccionó el Refugio Caillet Bois. El 17 de febrero evacuó al personal remanente y la carga a la vez que realizó la inspección a las instalaciones del Destacamento Decepción. Finalizados estos eventos emprendió el regreso a su apostadero de Bs. As. Al pasar por El Rincón destacó a los helicópteros navales a su Base de Espora y el 23 tomó el puerto capitalino, habiendo navegado en esta campaña 14340 millas.

Rompehielos “Alte. Irizar”

El buque zarpó desde Bs. As. el 2 de enero de 1988, llevando a su bordo embarcados los helicópteros del EA (AE-526 y 527). Entró el día 4 a Pto. Galván para su acostumbrado embarco de combustible y agua, zarpando nuevamente con rumbo al Destacamento Orcadas, donde arribó el 12 de ese mes, para desembarcar a la dotación entrante, combustible, carga general, material para reparación de las balizas de la zona y al Batallón de Construcciones.

Al día siguiente zarpó y se dirigió a la Base Jubany, allí el 15 desembarcó carga frigorizada y embarcó mangueras para pillows-tanks destinadas a la Base Belgrano II. Ese mismo día llegó a la Base Esperanza para desembarcar a la dotación entrante, un grupo de trabajo del IAA y la carga frigorizada; allí también embarcó a periodistas japoneses y al día siguiente arribó a Marambio, para iniciar la descarga donde, además de los helicópteros del EA intervino el Bell 212 de la FAA (H-86). En esta primera estadía llegaron a entregar la totalidad de la carga frigorizada y de la nafta, el 45% gasoil y el 82% de JP1.

El 20 de enero inició la penetración al mar de Weddell, la que fue realizada en la forma habitual, navegando primero al este y luego cayendo sucesivamente a estribor hasta empalmar el canal costanero, que con rumbo sudeste, le permitía llegar a Belgrano II. En la ruta estuvo detenido por dos días pero, como es costumbre, armándose de paciencia, posteriormente con un cambio de viendo pudo continuar la navegación.

Arribó el 25, amarrándose a la barrera de Filchner a 9 millas de la base y comenzó a efectuar el relevo de la dotación y su reabastecimiento. Además realizaron la instalación de la antena Delta del sondador ionosférico y embarcó el féretro del sargento ayudante Lezcano, fallecido durante la invernada.

Al día siguiente se dirigió a la Base Belgrano I para tratar de efectuar la recuperación de los materiales allí depositados. Al zarpar estuvo maniobrando en un campo de hielo de 4 décimas, y sobre el mediodía efectuó un vuelo de exploración glaciológica, advirtiendo la presencia de témpanos tabulares, islas de hielo, escombros y bandejones. Navegando con posición satelital, barajaron la costa realizando un levantamiento expeditivo y reconociendo la misma y se constató el desprendimiento de una porción de la barrera de Filchner de aproximadamente 100 Km. de profundidad por lo que también se verificó la desaparición de la mencionada base, la rusa Drushznaya, la inglesa Shackleton, el Refugio Salta del EA y dos balizas. En esta oportunidad el rompehielos alcanzó navegando, la máxima latitud a la cual había llegado algún buque en el Weddell Sur: lat. 78º 21´,2(S) y long. 37º 36´, 1(W).

Luego intentó nuevamente llegar a la Base Belgrano III y cuando se encontraba a 80 millas, las condiciones glaciológicas no le permitieron seguir avanzando y ante la peligrosidad de destacar los helicópteros desde esa distancia, por las cambiantes condiciones meteorológicas, se desistió una vez más de efectuar la maniobra, y regresó a Belgrano II el día 28 de enero, embicando en el pie de hielo.

Al día siguiente puso rumbo al norte, más precisamente al Destacamento Naval Orcadas donde arribó el 1º de febrero luego de una navegación casi directa, con rumbo norte, encontrando el 30 de enero un campo de hielo de 10 décimas, que luego fue disminuyendo, por lo que por la tarde, en aguas libres pudo caer al rumbo 340º. En el destacamento naval, fondeado en bahía Scotia, entregó combustible y evacuó al personal de la dotación saliente y del Grupo de Construcciones y zarpó el 2 para continuar el reabastecimiento de Marambio.

Después de 48 hs. de navegación arribó a la base de las FFAA y se reunió con el “Bahía Paraíso” al cual le entregó el Grupo de Construcciones y las dotaciones salientes de Orcadas y Belgrano II. Allí también completó el reabastecimiento de combustible y embarcó al personal del IAA y la dotación entrante de la Base San Martín arribada por avión. El día 9 zarpó con rumbo a la base de la bahía Margarita y luego de otros dos días de navegación, previo pasaje por un campo de hielo de 10 décimas, arribó y comenzó su relevo y reabastecimiento, permaneciendo al garete en ese denso campo a 21 millas de la base. El día 14, completaron el trabajo, incluyendo el embarque de cinco perros y carga general para entregar a la Base Esperanza.

En su regreso al norte, el 16 de febrero entró a Puerto Paraíso y replegó el grupo e trabajo y material del IAA, desde la Base Brown. Desde allí se dirigió al Destacamento Melchior para una visita e inspección y luego retornó a Esperanza, para desembarcar la carga embarcada en San Martín y repliegue del grupo de trabajo del IAA, el día 17. Al día siguiente regresó a Jubany, para visita e inspección y repliegue del grupo de trabajo de Ballvé y hecha esta última tarea, zarpó de regreso a Bs. As. El viaje de regreso lo hizo con un temporal de popa que le imprimió una velocidad tal que le permitió amarrarse el 25 de febrero acumulando 9830 millas.

Por su parte los helicópteros que actuaron en la campaña, volaron: los Bell 212 de la FAA (H-86 y H-88) 67 hs. en reabastecimiento y 170 hs. en apoyo a las actividades científicas; los Sea King navales aportaron 113,5 hs. en reabastecimiento y actividades científicas y 5 hs. en tareas de turismo y los Super Puma del EA, emplearon 166 hs. para reabastecimiento y actividades científicas. 

Fuente: La Armada Argentina en la Antártida, Campañas Navales Antárticas 1980-2000. Fuerza Naval Antártica-Armada Argentina, Capitán de Navío (R) Carlos Alberto Coli