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Campaña Antártica 1983/84

 

CAMPAÑA ANTÁRTICA DE VERANO 1983-84

El Componente naval, comprendía a:

-Rompehielos ARA“Alte Irizar” comandado por el capitán de fragata D. Manuel G. Videla.

-Transporte polar ARA “Bahía Paraíso” al mando del capitán de fragata D. Héctor R. Barrio.

-Grupo Aeronaval Embarcado– 2 helicópteros H-3 embarcados en el rompehielos, al mando del teniente de navío Av. Nav. D. Osvaldo M. Iglesias.

-Dotaciones del Destacamento Naval Orcadas, del Batallón de Construcciones, del Grupo Naval de Playa y del Grupo de Tareas del SHN.

 

DESARROLLO DE LAS OPERACIONES

 

El rompehielos zarpó del puerto de Bs. As. el 12 de  diciembre de 1983, rumbo a Ushuaia; al pasar por El Rincón incorporó a los 2 helicópteros navales Sea King (2H-231 y 2H-233).

 

Entró en el puerto fueguino el 17 de diciembre a efectos de reabastecerse de combustible y el 20 volvió a zarpar con destino a la Base Marambio, realizando en el cruce del Drake, estaciones oceanográficas. Llegó a dicha base el 22, fondeando en bahía Pingüino y comenzando de inmediato el reabastecimiento en reunión con el “Bahía Paraíso”.

 

El 25 de diciembre se suspendió la descarga en la base de la FAA y se dirigió al este de ella, en el mar de Weddell para iniciar la tarea sísmica que realizó hasta el día 27, regresando a Marambio donde trasladó personal y desde allí llegó hasta cercanías de la Base Esperanza donde destacó al 2H-231 para que colaborara en la descarga del transporte polar y el 28 de diciembre, continuó con la realización de la tarea sísmica durante ese día y regresó al siguiente a Marambio para finalizar con el 100% de la descarga.

 

El último día del año zarpó para la zona de Orcadas, realizando una pierna de estaciones oceanográficas entre las islas Joinville y Laurie. Finalizado este trabajo el 2 de enero del nuevo año, inició la penetración al mar de Weddell encontrando por la tarde un campo de hielo. Al día siguiente continuaron dentro del campo de bandejones de 6/7 décimas, lo que obligó a navegar a la voz, con un arrumbamiento general de 130º, alcanzando a medianoche los 66º de latitud y 28º 44´ de longitud y cayendo al rumbo base 180º, buscando aguas libres.

 

El 4 de enero continuaron navegando en el hielo con una velocidad promedio de 14 nudos, alcanzando al término del día los 71º de latitud, en campo de 7/8 décimas. Al día siguiente por la tarde encontraron aguas más libres y cayeron al rumbo 210º, lo que permitió aumentar la velocidad. Mientras tanto en la derrota hacían algunas estaciones oceanográficas.

 

El 6 de enero se atracó en la barrera de Filchner, frente a la Base Belgrano II, iniciando el relevo de la dotación y el reabastecimiento de la base. En esa maniobra el 2H-231, cuando regresaba al rompehielos, se declaró en emergencia por fallas mecánicas, pero logró anevizar sin problemas. El día 10 suspendió el trabajo para dirigirse a Belgrano III, con el objeto de evacuar la base, ya que la misma sería clausurada, porque al igual que Belgrano I, corría peligro de desprenderse de la barrera, lo que posteriormente ocurrió. La navegación efectuada en muy duras condiciones glaciológicas, le permitía avanzar unas pocas millas diarias, ya que la mayor parte de la singladura permanecía al garete en campos de 10 décimos, pero era imperativo realizar la evacuación.

 

Esto continuó ocurriendo los días siguientes, hasta que el 13 de enero contactaron al acimut 050º y 32 millas al rompehielos alemán “Polar Stern”, que les envió un helicóptero que anevizó en la cubierta del “Irizar”. Allí se convino en el que el alemán lo apoyaría y de esa manera, el día 15, siguiendo sus aguas pudo acercarse a 86 millas de la base del EA.

 

Esta circunstancia estaba agravada porque se contaba con sólo un helicóptero en servicio por lo que se convino, con la aprobación del jefe del Componente terrestre el día 15 de enero evacuar, con ese aparato, solo al personal de la dotación de Belgrano III, y las 33 Tn de materiales que se debían retirar, dejarlos estibados en el interior de la base. Para la recuperación del mismo se desembarcarían tres  vehículos snow-cat en Belgrano II, para que su personal, realizara el rescate por la tierra de dicho material; en caso de resultar ello imposible, se trataría de hacerlo en la próxima campaña con el rompehielos.

 

Si bien no era aconsejable efectuar un vuelo tan largo con una sola aeronave, no quedó otra alternativa que realizarlo, confiando en la pericia de los helicopteristas y teniendo en cuenta los pronósticos y horas de luz disponibles se inició el vuelo alrededor de las 4 de la mañana, lográndose tener control positivo en el radar hasta las 35 millas, luego se continuó con ligazón radial, pero al llegar a la zona donde presumiblemente estaba la base, desde el helicóptero se informó que no lograba divisar las antenas de la misma, que era los únicos elementos que sobresalían del hielo.

 

Ante este problema se le solicitó al personal de Belgrano III que iniciaran un incendio, con elementos en desuso y el humo producido fue lo que le permitió a los pilotos divisar finalmente al personal de la base, cuando ya el consumo de combustible indicaba que no podía permanecer por mayor tiempo en el lugar. Rápidamente embarcaron a los 13 hombres que habían invernado, a los que se le había ordenado que lo hicieran “con lo puesto”, pues el helicóptero sólo podía conducir al personal, sin sus efectos personales.

 

El vuelo de regreso estuvo cargado por una emotiva espectativa pues el combustible estaba escaso y no podía perder mucho tiempo buscando al rompehielos para anevizar en él. Esto produjo que la dotación del buque, comprendiendo lo ajustado de la operación de rescate, se fuera reuniendo en las cubiertas, esperando el tan ansiado arribo de la aeronave. Finalmente cuando se lo divisó y pudo anevizar en el rompehielos, surgió una ovación espontánea de toda la dotación, dando vítores por el feliz desenlace de esa arriesgada misión, que había llevado de regreso a esos hombres que indefectiblemente debían abandonar la base clausurada.

 

El viaje de regreso de Belgrano II se aprovechó la oportunidad para visitar la Base Rusa Druzhnaya y el 17 arribó a aquella base, para finalizar el reabastecimiento y descargar con el único helicóptero en servicio, los vehículos citados, que permitirían concurrir a retirar los elementos depositados en Belgrano III.

 

Finalizada esa maniobra, el 19 de enero zarpó de regreso hacia Orcadas, navegando siempre en campo de hielo al rumbo 020º, pero luego encontró aguas libres lo que le permitió desplazarse a 15 nudos y al día siguiente cayó al norte, ocupando estaciones oceanográficas. El 21 por la noche encontraron otro campo de hielo, lo que obligó a bajar algo de velocidad, pero pudo continuar un avance constante con arrumbamiento noroeste.

 

El día 23 arribó a Orcadas, fondeando en bahía Scotia. Allí evacuó al personal del Batallón de Construcciones y al día siguiente zarpó para realizar la pierna oceanográfica entre las islas Laurie y Clarence. El día 26 se reunió nuevamente en Esperanza con el “Bahía Paraíso” y zarpó otra vez hacia la Base San Martín donde llegó dos días después. La entrada a la bahía Margarita estuvo complicada por la presencia de hielo, por que en lugar de penetrar por la ruta normal del centro de la Bahía, debió realizarla por el norte, bordeando la isla Pourquoi Pas. Luego durante un tiempo similar estuvo relevando y reabasteciendo la base del EA y el último día de enero zarpó con destino a la Base Brown. Al día siguiente 1º de febrero pasó por ella, luego se dirigió a la Base Primavera a evacuar al personal del EA y el 2, entró a la caleta Potter para descargar en Jubany materiales cargados en la Base Brown. En la oportunidad se efectuaron visitas a las bases Rusa Bellingshausen y Polaca Arctowsky.

 

Finalizada la tarea el 3 de febrero emprendió el regreso a Bs. As, pasando por El Rincón el día 7 para destacar a los helicópteros a su base en Espora. Finalmente, el 9 de febrero se atracó en apostadero habitual, habiendo navegado 10050 millas.

 

El “Bahía Paraíso”, zarpó de Bs. As. el mismo día 12 de diciembre con rumbo directo a la Base Orcadas, llevando a su bordo a los helicópteros Bell 212 de la FAA (H-86 y H-81). En una rápida navegación, el día 17 arribó a la isla Laurie, fondeando a la bahía Scotia y procediendo al reabastecimiento de Orcadas hasta el 20, que continuó su derrota a la isla Elefante, para realizar tareas de balizamiento, que no pudieron concretar por el estado del mar.

 

El 22 de diciembre fondeó en la bahía López de Bertodano de la isla Marambio, allí reunido con el rompehielos intervino en la descarga de los materiales destinados para esa base, donde también actuó el helicóptero Bell 212 (H-88). El día de Navidad recibió la visita del COCOANTAR, que llegó desde el rompehielos en el 2H-231 y el 26 suspendió su tarea y zarpó con destino a Esperanza para descargar en esa base. El 27 estuvo fondeando en la base del EA y el 28 regresó a Marambio para continuar con la entrega del combustible.

 

Finalizada esta tarea, al día siguiente continuó viaje a Jubany, procediendo a su reabastecimiento entre el 29 de diciembre y el 1º de enero del nuevo año. Ese día pasó por los refugios Ballvé y Gurruchaga, lo que procedió a inspeccionar y aprovechó su estadía para realizar una visita a la Base Polaca Arctowsky. Al día siguiente estuvo en la Base Primavera y siguió a la Base Brown, la que estuvo reabasteciendo hasta el 4.

 

Luego zarpó para bahía del Faro, para efectuar tareas de balizamiento y al día siguiente siguió para inspeccionar el Destacamento Melchior, el que al encontrar en mal estado, procedieron a efectuarle algunas reparaciones menores hasta el día 6 de enero, en que zarpó para el Refugio Gurruchaga, para apoyo del personal científico que allí se hallaba trabajando. El día 7 se dirigió a inspeccionar el Destacamento Cámara, permaneciendo fondeado en la isla Media Luna, realizando balizamiento y trabajos menores en las instalaciones y el 11 de enero, zarpó para los mismos fines para el Destacamento Decepción. Fondeado en Puerto Foster, estuvo hasta el día 13 y de allí emprendió un regreso a Ushuaia, a efectos de desembarcar personal evacuados de la Base Esperanza, incluyendo las esposas y los niños familiares del personal subalterno destinado a la base. El 16 de enero fondeó a bahía de Ushuaia.

 

Después de una corta estadía en Ushuaia, el 21 de enero zarpó de regreso a Esperanza, arribando el día 23; ese mismo día zarpó para el estrecho Antarctic, regresando luego nuevamente a la base del EA para reabastecerla hasta el 27. de allí partió hacia caleta Potter y luego de permanecer ese día, el 28 comenzó la recorrida para evacuar al personal de los diferentes refugios, haciéndolos en Gurruchaga, Cámara, Ballvé y Decepción, entre los días 28 y 31 de enero. Mientras tanto el 30 de enero, habían efectuado tareas de balizamiento en bahía Discovery y ensenada Ezcurra.

 

El 1º de febrero, desde la isla Decepción emprendió el regreso directo a Bs As, arribando el día 6. Había navegado 7350 millas.

 

Los helicópteros navales embarcados en el rompehielos volaron 409 viajes en 152 hs y los de la FAA, embarcados en el transporte polar efectuaron 791 vuelos que demandaron 141 hs. 

Fuente: La Armada Argentina en la Antártida, Campañas Navales Antárticas 1980-2000. Fuerza Naval Antártica-Armada Argentina, Capitán de Navío (R) Carlos Alberto Coli