Unidades intervinientes en la Campaña Antártica de Verano 1972-1973

La Agrupación Naval Antártica se encontraba al mando del capitán de navío Adriano Roccatagliata. El 15 de setiembre se impuso el Plan de Campaña que se denominó Achernar. Era un Plan Conjunto que abarcaba todas las fuerzas que intervenían en la Campaña, y por lo tanto en la organización se detallaban los componentes Terrestre, Naval, y Aéreo.

El Naval estaba integrado por  las siguientes unidades:

  • Rompehielos ARA “General San Martín” al mando del capitán de fragata Hugo H. Andrade.

  • Transporte ARA “Bahía Aguirre” bajo el comando del capitán de fragata Carlos A. Barros. Este buque tenía embarcado  al Grupo de Playa a cargo del teniente de corbeta (AC) IM Armando Verdaguer compuesto por tres grupos con un cabo a cargo y quince conscriptos.

  • Grupo Aeronaval con dos helicópteros Allouette S-31 comandados por el teniente de navío Av. Nav. Juan A. Imperiale.

  • Unidad de tareas del SHN.

  • Dotación del Destacamento Naval Orcadas.

  • Dotación del Destacamento Naval Petrel.

Un hecho relevante es la incorporación de medios aéreos de mayor autonomía, que sumados a la experiencia adquirida y Estudios de Estado Mayor realizados, permitieron arribar a la conclusión  de que si el rompehielos quedaba atrapado, parte de la dotación posiblemente podría ser evacuada por aire, y el buque sería reabastecido convenientemente. Esa conclusión dio lugar a un Plan. Básicamente el mismo contemplaba la utilización de aviones C-130 de la Fuerza Aérea y cuatro helicópteros Sea King de la Armada, a ser transportados por el buque de desembarco “Cándido de Lasala”.

Se reconocían dos situaciones básicas en la invernada a saber:

Situación I: el rompehielos debe ser abandonado por el personal, el que debe supervivir en el hielo  hasta su evacuación. En esta situación la operación consistía en el traslado y lanzado de la carga necesaria para la supervivencia en el hielo de la dotación (doscientos setenta hombres),  por intermedio de aviones C-130 y la evacuación paulatina de la misma con buques y helicópteros de gran radio de acción S-61.

Situación II: el rompehielos podía quedar con su dotación a bordo; existían dos variantes: en la A todo el personal invernaba, por lo que se preveía el reabastecimiento por aire con aviones C-130; en la B, parte de la dotación permanecía a bordo para mantenimiento y otra parte más numerosa se evacuaba, por lo que el buque se reabastecía por aire con C-130 y parte del personal se evacuaba con S-61 (doscientos treinta hombres).

Desarrollo de las operaciones

Primera etapa

Ambos buques zarparon el 28 de noviembre rumbo a Ushuaia; el Transporte pasó por El Rincón donde embarcó el helicóptero S-31, con indicativo 4-H-2. Arribaron el 3 de diciembre a destino, completando combustible y carga para Marambio. Al día siguiente volvieron a zarpar el rompehielos rumbo a Esperanza y el transporte rumbo a Decepción.

A partir de allí se seguirá con la derrota del San Martín, que arribó a Esperanza el 6, pero debido a un viento superior a los treinta nudos, no pudieron decolar los helicópteros por lo que continuaron a Petrel, llegando tres horas después a la rada. Allí luego de desembarcar personal siguieron hasta Marambio, luego de otras cuatro horas de marcha, comenzando con un largo período de permanencia para el reabastecimiento de esa base, con los helicópteros H-10 y H-15 de la Fuerza Aérea, los que en ocasiones no pudieron volar por meteorología y/o averías, operándose varios días con un solo aparato. El 13 de diciembre se completó el reabastecimiento y el buque zarpó hacia la base Matienzo, con el fin de reconocer la derrota, pero luego de navegar algo menos de 20 millas, tuvieron que desistir de la tarea, por el estado de hielos sumamente duros, y regresaron a Petrel a embarcar el personal de reparaciones que había sido dejado en ese destino. El 14 pusieron rumbo a Orcadas, donde llegaron el día siguiente para desembarcar al personal del Batallón de Construcciones, de Reparaciones Electrónicas y de combustible. Completaron estas tareas el 16, regresaron a Ushuaia donde arribaron el 19 y finalizando de este modo la primera etapa.

El transporte llegó a Decepción el 7 de diciembre y luego de desembarcar carga y personal para tareas de balizamiento, abandonó la isla para dirigirse a caleta Potter, luego de inspeccionar el refugio Teniente Jubany, continuó a Esperanza, donde por dos días desembarcó carga y personal científico. El 9 zarpó hacia Petrel y Marambio, donde en conjunto con el rompehielos, estuvo reabasteciendo esa base; el 11 regresó a Esperanza y el 12 a Petrel, para continuar con las tareas, pero por un temporal garreó y debió zarpar, navegando por el estrecho Antarctic hasta el 16, en que mejorando el tiempo, pudo regresar a Petrel a completar la tarea. El 17 continuó nuevamente con Marambio, Esperanza, Potter, Decepción donde embarcó el personal y volvió a Ushuaia el 20, finalizando también su primera etapa.

En los días de estadía en Ushuaia, y de acuerdo a lo planificado, se otorgaron algunos días de licencia para parte del personal. El 21 el rompehielos, debió concurrir Puerto Español en la Bahía Aguirre de Tierra del Fuego a llevar un repuesto al Potter G-1, que había aterrizado en la zona por desperfectos, realizado el apoyo regresó el 22.

Segunda etapa del transporte. Apoyo al buque de bandera francesa “Calypso”

El 3 de enero zarpó de Ushuaia dirigiéndose a Decepción, según lo acordado previamente por la Armada Argentina, debía prestar apoyo al buque oceanográfico “Calypso” al mando del comandante francés Jacques Cousteau. El “Bahía Aguirre” le suministró víveres y combustible. Lamentablemente en un accidente falleció el hijo del marino francés y el transporte debió trasladar a dos oficiales de justicia para labrar las actuaciones legales correspondientes, dado que el hecho sucedió en territorio de la  Antártida Argentina.

Segunda Etapa. Penetración del Rompehielos a Belgrano

Finalizados los días de descanso y con el helicóptero H-10 de la Fuerza Aérea y el AE-403 del Ejército zarpó el rompehielos el día 2 de enero de 1973, para efectuar el reabastecimiento de Belgrano: En el cruce de Drake sufrieron un temporal que les produjo varias averías, rompiéndose parte de la barandilla y soportes de balsas salvavidas.

Luego de recalar en Orcadas, siguieron navegando al arrumbamiento este en campos de hielo y el 6 de enero por la noche se encontraban a 60º 20´ y  41º 12´. Al día siguiente con mala visibilidad debió permanecer al garete en u n campo de hielo a la espera de mejoras; por la noche seguía algo más al norte en latitud y 38º de longitud. El 8 de enero debió permanecer en esa situación meteorológica, casi todo el día y al día siguiente volvió a navegar con arrumbamiento 100º, en un campo de 8 décimos y luego de 4, pero para continuar navegando debieron caer al noreste por lo que el 9 de enero a 24 horas esa  en latitud 58º 48´ y longitud 35º 46´. En ambos días efectuaron vuelos de exploración con los helicópteros.

El 10 por la mañana se cayó nuevamente al estesudeste pero seguía al norte de los 60º, lo que le permitió situarse con marcación y distancia radar a isla Thule. Al día siguiente el comandante tuvo que maniobrar a la voz, navegando en campos de 4 y décimos, pudiendo caer por la tarde al rumbo 100º y llegando a la noche a la latitud 61º y longitud 22º. A partir de allí pudo caer primero al sudeste y luego ala sur, y el 13 de enero ya habían sobrepasado los 70º  de latitud y 22º de longitud. Al día siguiente con la obtención de un punto astronómico comprobaron un error en la estima de casi 30 millas, por lo que corrigieron su posición en la carta, y el 14 por la noche recalaron en costa Confín y cayeron hasta el sudoeste. A ese arrumbamiento continuó hasta el 15 de enero cuando arribó a Belgrano, amarrándose a la barrera de Filchner a 5 Km de la base. Al día siguiente a primera hora, mientras se realizaba el desembarco de la carga destinado a esa base, comenzó el primer vuelo de operación Igmantar pero se debió suspender por meteorología. El 17 nuevamente intentaron el vuelo fotográfico pero las condiciones meteorológicas frustraron el objetivo, repitiéndose los problemas los días 18 y 19.

El 20 debieron concurrir en rescate de personal que había quedado atrapado en la Gran Grieta, lo que no se pudo tampoco realizar por efecto blanqueo, al día siguiente, en las primeras horas, con un gran esfuerzo lograron evacuar a las seis personas que estaban aisladas, regresando a la base a las 0400 horas. Dadas las previsiones del tiempo que indicaban que el mismo no cambiaría en los próximos días, decidieron dar por finalizados los intentos de completar la tarea Igmantar y zarparon de regreso a Ushuaia el 21 de enero, previa inspección de la ex base Ellsworth.

Adoptó el rumbo 045º encontrando un campo de hielo de 4 décimos; durante la navegación, el 22 efectuaron una visita a la base inglesa Halley Bay, pero por mala visibilidad no pudieron inspeccionar los refugios Vera y Soto. El 23 de enero pudo tener una posición astronómica y comprobó un salto de la posición  estimada de 14 millas. Corrigió y a partir del 24 comenzaron a ocupar diez estaciones oceanográficas en el mar de Weddell. El día 27 finalizaron las tareas oceanográficas y por la noche se dirigieron a Orcadas, navegando en un campo de hielo denso con 4, 7 y 9 décimos, el que disminuyó el día 29. Los días 30 y 31 continuó navegando en zona de hielo casi todo el día, y por la noche estaba con 8 décimos, cuando se reunió con el transporte para lograr la descarga en el destacamento, la que por las condiciones glaciológicas no había podido lograr. El 1º de febrero se amarró al ARA "Bahía Aguirre" para recibir la carga para el destacamento que, durante otros dos días, procedió a desembarcar con sus helicópteros. Por la tarde del 3 de febrero se puso rumbo a Ushuaia donde llegaron el 6, dando por finalizada la segunda etapa.

Tercera etapa del rompehielos

El ARA "Bahía Aguirre" debió regresar por problemas técnicos en sus generadores y le traspasó la carga de la tercera etapa al ARA "San Martín" y el mismo zarpó hacia la Antártida, luego de constituir nuevamente el grupo aeronaval con los dos helicópteros de la  Fuerza Aérea, llegando de regreso a Orcadas el 11, a efectos de evacuar carga, y al personal del Batallón de Construcciones y Reparaciones Electrónicas y descargar un refuerzo de combustible y repuestos. Continuó al día siguiendo hacia  Petrel, pero el estado glaciológico le impidió fondear y se dirigió a Esperanza a esperar condiciones más favorables. El 14 ante la negativa evolución de la situación, continuaron a la base Brown y luego de efectuar en tierra algunas reparaciones electrónicas, se dirigieron a la base noerteamericana Palmer, la que visitó el Comando Conjunto Antártico, evacuando además tres científicos argentinos que allí se habían que dado trabajando

El 16 de febrero regresaron a Brown para evacuar a la dotación saliente, previos trabajos de balizamiento y el 17 por la noche estaban de regreso en Esperanza, para esperar el regreso a Petrel; recién al día siguiente pudieron acercarse para terminar de descargar, evacuar el avión  Porter  G-1 y al personal de construcciones. El 20 regresaron nuevamente a Esperanza y allí embarcaron nuevamente el helicóptero Hughes 300  del “Calypso”; Este buque había sufrido una avería en su motor principal y hélice que lo dejó sin servicio y cruzaba desde el 17 el Drake a seis nudos, prefiriendo dejar las aeronaves para evitarle averías. Durante el cruce el buque argentino le prestó apoyo radioeléctrico y meteorológico.

Finalmente, como últimas tareas, se dirigieron a la Bahía Guardia Nacional, donde efectuaron visitas a la base rusa Bellinshausen y chilena Frei, regresando ese mismo día a Ushuaia, donde se amarraron el 22, luego de abandonar la zona de operaciones por ese año. Debido al atraso producido por el cumplimiento de las tareas del transporte, dejaron sin efecto, la inspección de la base San Martín, que le hubiera insumido varios días más de navegación hasta la bahía Margarita y regreso. Al día siguiente, habiendo desembarcado materiales y personal, pusieron rumbo al puerto de Buenos Aires llegando el 1º de marzo. Las tres etapas le había agrgado a su corredera casi 14.400 millas.

Actividades científicas

Durante esta campaña se llevaron a cabo un importante número de programas de investigación científica, monitoreados por el Instituto Antártico Argentino.

En la base Belgrano, se trabajó en glaciología, en el programa denominado Igmantar con cuatro investigadores, en el cual se continuó el estudio iniciado el año anterior, sobre la dinámica de la barrera de Filchner, en el área de influencia.

Dentro de la disciplina de la Geología, aportaron ocho investigadores la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, la Dirección Nacional de Geología y Minería y el Instituto Antártico, los que hicieron estudios de paleomagnetismo, ,paleontología y geocronología an la isla Livingstone y en el cabo Primavera.

En la isla Decepción se desarrolló el plan Vulcantar, donde continuaron los trabajos de vulcanología integrados por estudios de lavas y minerales, geoquímica de los gases de fumarolas y de piroclastros, y química del agua de mar en la zona. Participaron seis investigadores nacionales de la Universidad de Salta y del Instituto Antártico y de la Facultad de Medicina de la UBA. Estos fueron algunos de los progrmas desarrollados en la campaña.

Consideraciones finales del Comando y recomendaciones

Entre ellas podemos citarlas reglas para realizar operaciones eficaces en la Antártida:

  • Operar siempre a favor del hielo y no en contra de él.

  • Ante la presencia de hielos, no siempre la derrota directa era la más breve, ni la más económica y ágil.

  • Operar siempre teniendo en cuenta la meteorología y el pronóstico, para lo cual se debían planificar operaciones flexibles y prever alternativas.

Fuente: La Armada Argentina en la Antártida, Campañas Navales Antárticas 1960-1980, Capitán de Navío (R) Carlos A. Coli.

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