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Comenzó a cerrarse el agujero de ozono
en la Antártida: Desde
finales de noviembre el agujero de ozono ubicado sobre la Antártida
comenzó a cerrarse, después de casi 4 meses en donde se registraron
bajos niveles de ozono. Se
calcula que en las próximas décadas el agujero comenzará a disminuir
en función de que los efectos de los contaminantes que ahora están
llegando a la atmósfera son aquellos que se eliminaron hace 10 años Entre
finales de noviembre pasado y comienzos de este mes, el fenómeno del
agujero de ozono sobre la antártida comenzó a cerrarse, después de
casi 4 meses donde se registraron bajos niveles de ozono, que
posibilitaron la incidencia, sobre el continente blanco, de altos
niveles de radiación ultravioleta. Desde
el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) siguieron
atentamente el proceso que en cada primavera acapara la atención de un
importante número de investigadores y científicos de todo el mundo. Al
respecto, el doctor en ciencias naturales Guillermo de Ferraris comentó
que aún hay valores bajos de ozono pero que están concentrados sobre
la Antártida, anotando que el proceso del agujero "varía año a año,
porque es algo bastante dinámico en función de que las características
atmosféricas cambian de un año a otro", por lo tanto "hay años
donde las concentraciones de ozono se mantienen más estableces, en
otros el agujero es más grande, en otros dura poco tiempo, es decir que
son condiciones que año a año varían". Indicó
que en los primeros meses del fenómeno, durante este 2008, se había
registrado que era más grande que el año pasado, pero aclaró que
"después no tuvimos muchos eventos sobre Ushuaia, sino que se
concentró más en la Antártida", remarcando que esa situación se
dio "producto de la misma dinámica atmosférica, ya que es un
agujero que se mueve y estamos supeditados a que por ese movimiento pase
por sobre Ushuaia". Subrayó que en algún momento pasó por encima
de la capital fueguina, pero "fueron pocos días y al comienzo de
la denominada temporada de agujero de ozono", agregando que
"una vez que se comienza a achicar, es más difícil que eso ocurra
por el tamaño". Por
otra parte, anotó que cuando pasó por sobre Ushuaia, los niveles de
radiación ultravioleta eran similares a los que se registran en Buenos
Aires durante el verano. Recordó
que el agujero se produce solamente durante la primavera en el sector
antártico, explicando que "no existe agujero en el Polo Norte, más
allá de que se puedan hablar de pequeñas reducciones en los niveles de
ozono, a los que se denominan micro agujeros", acotando que el
adelgazamiento de la capa no se produce en Buenos Aires, ya que
"los valores nunca son menores a los 220 Unidades Dobson". Al
hablar de estimaciones, De Ferraris señaló que a nivel mundial se nota
una estabilidad en los valores, por lo que "se calcula que en las
próximas décadas comenzará a disminuir el agujero, en función de que
los efectos de los contaminantes que ahora están llegando a la atmósfera
son aquellos que se eliminaron hace 10 años, que es el tiempo que
tardan en llegar los gases a la estratósfera, que es donde se ubica la
capa de ozono"; de modo que "más allá de que ahora haya una
disminución de la contaminación en algunos lugares, los efectos los
notaremos dentro de 10 años". 15/12/08
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