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El
Cambio Climático afecta a los Pingûinos Emperador de la Antártida: Los
osos polares, emblemáticos ejemplos de los efectos del cambio climático
en el Ártico, están recibiendo la competencia desde el lado opuesto
del globo, por el triste título de “víctimas” del preocupante
proceso. Los
pingüinos emperadores antárticos podrían enfrentar el mismo trágico
destino. Al igual que los osos polares, estas aves dependen del hielo
marino como hábitat para la cría y la alimentación. Al igual que los
osos polares también, los pingüinos emperadores parecen tener
dificultades para adaptarse al rápido ritmo de cambio del hielo marino,
de acuerdo con un estudio de la Academia Nacional de Ciencias de los
EEUU, difundido por el Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas
(NCAR). Liderado
por Stéphanie Jenouvrier, científica de Woods Hole Oceanographic
Institute (foto), el estudio indica que en el largo plazo el incremento
del número de eventos de calentamiento y de las reducciones asociadas
en la extensión del hielo marino, tendrá serias implicancias para las
poblaciones de estos pingüinos. La incubación, nacimiento y cría de los pichones se produce durante el invierno antártico sobre el pack de hielo, en densas colonias ubicadas a millas de distancia del océano abierto. Tanto los adultos como los pichones dependen del mar para alimentarse, de modo que tanto el exceso como el defecto de hielo marino ponen en riesgo su supervivencia y niveles de fertilidad, explica Jenouvrier. En los inviernos fríos, la mayor extensión del hielo aumenta la distancia de la marcha hacia el mar, lo que demanda mayor gasto de energía a las aves durante su caminata desde la colonia hasta el mar y regreso. No sólo implica una carga física para los adultos, sino que limita su capacidad para proveer alimento – pescado regurgitado- a los pichones.
En
años cálidos, la reducción del hielo marino coincide con menores
poblaciones de krill. Estas pequeñas criaturas, de aspecto similar a un
camarón, se encuentran cerca de la base de la cadena alimentaria de la
Antártica, y dependen del plancton que crece debajo del hielo marino.
Menos hielo marino, significa menos plancton y reducción del krill.
Menores concentraciones de krill reducen el número de peces, el soporte
dietario de los pingüinos emperadores, lo que afecta la supervivencia
de los adultos. Al
analizar los registros históricos de poblaciones de la colonia de pingüinos
de Tierra Adelia, que abarcan el período 1962-2005, Jenouvrier notó la
existencia de cambios dramáticos en la población entre 1972 y 1981.
Durante este período, se produjeron una serie de episodios de
calentamiento y años de baja cantidad de hielo marino, que llevaron a
una reducción del 50% en la población. Para
procurar una forma de estimación de los impactos del cambio climático
y las condiciones del hielo sobre esta colonia, Jenouvrier recurrió a
expertos en hielo marino, clima y pingüinos, del National Center
for Scientists del NCAR y del NSIDC y a los modelos del Panel
Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC). Marika Holland,
oceanógrafa y modelista de hielo marino del NCAR explicó que se
identificaron los 10 modelos que mejor replicaron los datos
observados Jenouvrier,
incorporó esta información en un modelo de población que había diseñado
para proveer proyecciones pasadas, presentes y futuras del número de
pingüinos en la región de Tierra Adelia hasta el año 2100.
Junto con sus colegas, agregarán próximamente al modelo información
climática y de hielo marino de otras regiones. Este
modelo expandido será luego utilizado para estimar las poblaciones a lo
largo del continente, en áreas tales como la península Antártica,
donde el calentamiento ha sido pronunciado durante los últimos 50 años,
y donde por tanto las colonias de pingüinos soportarán el mayor embate
del cambio climático. La geografía de esta región limita seriamente
las opciones de migración, y de hecho las 150 parejas con crías de los
años 50, se han reducido a unas pocas en la actualidad. Aun en la región
relativamente más fría del sur del continente, cerca del Mar de Ross,
donde las temperaturas han sufrido hasta ahora menos impacto por el
calentamiento global y los pingüinos han mantenido un santuario de cría,
la extensión del hielo marino se verá muy probablemente reducida
durante los próximos 100 años. A
raíz de su dificultad para la adaptación rápida, parece previsible
que se produzca una reducción de las poblaciones durante este siglo. No
obstante, con un modelo adecuado de población, los científicos estarán
mejor equipados para estimar los posibles efectos del cambio climático
sobre las poblaciones de pingüinos, y para desarrollar planes más
eficientes tendientes a su conservación. Adaptado
al español por NUESTROMAR. Fuente: Mercopress; 16/04/09 17/04/09
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