Campaña Antártica de Invierno 1979

EL NUEVO ROMPEHIELOS ARA “ALMIRANTE IRIZAR”

 

Ya se había dicho que, desde hacía unos años se venía gestando, primero el proyecto y luego la construcción de un nuevo Rompehielos, necesario para atender las crecientes necesidades de apoyo logístico a las bases y refugios antárticos. El mismo se construyó en los Astilleros  Wärtsilä, de Finlandia, especialistas en esa clase de buques. El 4 de julio de 1977 se colocó la quilla, el 3 de febrero de 1978 lo botaron y el 15 de diciembre de 1978 se afirmó el pabellón.

             Mientras se desarrollaba la campaña antártica 1978/79, con los buques acostumbrados de la ANA, el 25 de diciembre de 1978, al mando del Capitán de Navío D. Guillermo N. Costa, realizó en Helsinki, sus pruebas de mar y navegación de adiestramiento para la tripulación. El último día de ese año zarpó para un astillero de Goteburgo, para completar su alistamiento. Allí permaneció entre el 3 de enero y el 26 de 1979 y finalizado el mismo zarpó para Bs. As. donde arribó el 23 de marzo, previa escala en Santa Cruz de Tenerife.

            Las características generales del nuevo buque eran las siguientes: desplazamiento máximo 14494 Tn. con calados de 9,50 mts. y un desplazamiento mínimo de 9100 Tn. con calados de 6,65 mts; eslora máxima de 119,30 mts.; manga de 25 mts. y puntal de 12,60mts. La propulsión diesel eléctrica está compuesta por 4 motores diesel  Pielstick y 4 alternadores con 2 motores propulsores que desarrollaban una potencia de 19520 HP, lo que permitía desarrollar una velocidad de 17,5 nudos a 172 RPM.; a esa velocidad su radio de acción era de 15000 millas. La velocidad de crucero era de 15 nudos con un radio de acción de 16000 millas y 103 RPM, navegaba a la velocidad económica de 10 nudos, lo que le permitía obtener un radio de acción de 25600 millas.

            La capacidad máxima en mts. cúbicos de gasoil era de 4565; la de gasoil antártico era de 341; la de JP-130 y la de nafta 1 m. cúbico. Sus grúas le permitían cargar 16 Tn. c/u y las plumas 1,5 Tn. c/u y su cubierta de vuelo soportaba un peso de 2 Tn./m cuadrado uniforme. La dotación normal era de 125 hombres y para la campaña 153; la capacidad de alojamiento tenía 57 plazas para personal de oficiales,  40 para suboficiales, y 136 cabos y marineros. Sus tres bodegas con escotillas de 6,0 mts. x 2,90 mts. tenían capacidad: la de Nº 1 de 320 mts cúbicos; la Nº 2 de 571 mts cúbicos y la Nº 3 de 527 mts cúbicos.

            Como se puede observar las prestaciones de este nuevo rompehielos eran muy superiores al “San Martín”, especialmente en la potencia, la capacidad de carga y la autonomía, características que le permitirían durante los años venideros, desarrollar operaciones antárticas en las zonas de glaciología  “duras”, con mayor seguridad, eficiencia y confort para sus tripulaciones y pasajeros que su antecesor.

            Si bien ya estaba incorporado a la ANA, aún le faltaba realizar las pruebas de hielo en el teatro en que se iban a desarrollar sus actividades, la Antártida. Para ello nada mejor que el invierno de 1979, para efectuarlas en las condiciones más duras que se podía, encontrar en esa región.

CAMPAÑA INVERNAL DE 1979 DEL ROMPEHIELOS ARA “ALMIRANTE IRIZAR”

PRUEBAS DE HIELO

Además de las pruebas de hielo, que era necesario efectuar para comprobar el real rendimiento del nuevo buque, también, como en los últimos años se necesitaba hacer reabastecimientos y apoyos a las bases con ocupación invernal, Corbeta Uruguay y Orcadas.

            Para ello se planificó una campaña de invierno con las misiones mencionadas, y para cumplirlas zarpó el 24 de agosto al mando del capitán de fragata D. Alejandro J. Giusti, con una primera etapa el día 26 en Puerto Galván para cargar combustible. La necesidad de repostar en este lugar, estaba provocada porque el calado del buque no le permitía zarpar con sus tanques completos desde Bs. As., cuyo Canal de Acceso tenía limitaciones para un calado de casi 10 mts. Es por ello que el puerto más próximo que le permitía salir con ese calado era el de Bahía Blanca, donde en el vecino Galván se podía cargar el combustible necesario y zarpar completo.

Una vez efectuada la carga, al día siguiente, zarpó con destino a la Estación Corbeta Uruguay; llevaba embarcado un helicóptero Bell 212 de la Fuerza Aérea (H-86) y durante la navegación (el 28 de agosto) se debía recibir un helicóptero H-3 Sea King de la ARA (3 H-32) pero como había un temporal de 40 nudos, la cubierta de vuelo estaba inoperable por lo que debió ser desviado al aeródromo de Viedma. Más tarde (el día 29) a la altura de Punta Delgada pudieron embarcarlo. Luego de cruzar el Drake (el 3 de septiembre) en 59º de lat. Y 33º 30´de long., navegando al arrumbamiento este, entraron en el primer campo de hielo de nueve décimos, que luego llegó a 10 décimos. El día 4, llegaron al sur de la isla Morrell e iniciaron el reabastecimiento con las aeronaves, pero debieron suspenderlas por aumento del viento a 35 nudos y permanecieron gareteando en el lugar.

Al día siguiente reanudaron las operaciones de vuelo con el H-86 y realizaron sondajes al sur de la isla. El 6 de setiembre trabajó el Sea King, pero nuevamente por meteorología tuvieron que suspender los vuelos y zarparon hacia el sur en un campo de 10 décimos con rumbo sudoeste, para iniciar las pruebas de hielo, apreciando un espesor de entre 0,5 y 1 mts. de hielo. Por la noche estuvo embicado en el pack, realizando mediciones de espesor del mismo. Esto debía hacerse por cuanto las pruebas que debían efectuar especificaban romper hielos de diferentes espesores.

Durante el día 8, permaneció detenido en la zona, efectuando vuelos de exploración para detectar campos apropiados para las pruebas. En los días siguientes continuaron midiendo espesores y realizando las series de pruebas programadas en lugares adecuados, siempre buscando campos de 10 décimos, a veces  con exploración de helicóptero, pero que debían suspender por meteorología. El 12 de setiembre cerca de medianoche, dieron por finalizadas las pruebas, poniendo rumbo a Orcadas, en campos siempre de 9/10 décimos.

 

Después de dos días de navegación, llegaron al sur de la isla Laurie, permanecieron gareteando y por la noche embicaron nuevamente en el pack. Efectuaron descarga de equipos electrónicos, matafuegos y correspondencia para la dotación del destacamento.

El 15 continuaron con la tarea, maniobrando en campos de hielo y al día siguiente, finalizada la visita a Orcadas, puso rumbo a la base Esperanza del Ejército donde, llegó el 17. La reabasteció con carga general, desembarcada con los helicópteros y luego continuó navegando en un campo de 7 décimos, poniendo rumbo a la Base de Puerto Belgrano. El día 22 se destacó a la Base Espora el 3 H-32 y al día siguiente hizo lo mismo el Bell de la Fuerza Aérea. El Rompehielos, ese día entró nuevamente a Puerto Galván, para cargar combustible y luego se amarró a la Base Naval, donde seguramente, los integrantes del resto de la Armada, pudieron admirar ese nuevo rompehielos, que comenzaría a trabajar en las próximas campañas. El 28 zarpó con rumbo a su apostadero de Bs. As., donde llegó el 30, finalizando esa primera campaña, habiendo navegado algo menos de 7000 millas. 

Fuente: La Armada Argentina en la Antártida, Campañas Navales Antárticas 1980-2000. Fuerza Naval Antártica-Armada Argentina, Capitán de Navío (R) Carlos Alberto Coli