LLEGADA DEL ROMPEHIELOS
Irizar es su nombre.
Se desplaza por los hielos
con inusitada fuerza.
No sólo la máquina lo impulsa,
también las aunadas voluntades
de aquellos que de una u otra manera,
como pequeños engranajes,
forjaron la gran gesta
de amparar del rigor de vientos y blancos hielos
al Magdalena Oldendorff.
De gran porte, sin belleza,
lentamente navegando,
demostró a todo el mundo,
que lo bello está adentro
cuando de ayudar se trata.
Que las ganas siempre impulsan.
Que las ganas siempre vencen
derrotando al enemigo sea hielo o sea otro.
Aún las palabras de Martín Fierro
siguen teniendo vigencia.
"Los hermanos sean unidos,
esa es la ley primera"...
Sepan todos los argentinos
sacar enseñanza buena
de esta gesta del Irizar
que a Dios gracias
y con bien, a puerto ha regresado.
Martha S. de Fausti

                   Gracias Martha por tu hermoso poema.

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