2014 - Bicentenario de la Campaña Naval Libertadora Browniana en el Río de la Plata

Operación "Cruz del Sur"

25 de junio -18 de agosto

2002

Asistencia, abastecimiento y ayuda médica al buque alemán "Magdalena Oldendorff"

Al momento de realizarse la operación "Cruz del Sur" no existían registros de que un buque hubiera navegado en aquéllas inhóspitas latitudes durante el invierno austral.


Distinción al pabellón del rompehielos A.R.A. "ALMIRANTE IRÍZAR"
y condecoración a los Comandantes

Buenos Aires, 21 de Agosto de 2002

Hoy a las 11, a bordo del rompehielos A.R.A. "Almirante Irízar", que se encuentra amarrado en la Dársena Norte, se llevó a cabo una ceremonia durante cuyo transcurso se impuso la condecoración "Operaciones Internacionales" al Pabellón de ese buque como así también se otorgaron sendas condecoraciones "Cruz Naval a los Servicios Distinguidos" a los Comandantes de la Fuerza Naval Antártica, Capitán de Navío D. Raúl Eduardo Benmuyal y del rompehielos, Capitán de Fragata D. Héctor Luis Tavecchia, con motivo de su participación en la Operación Antártica "Cruz del Sur".

El acto fue presidido por el Ministro de Defensa, doctor José Horacio Jaunarena y contó con la asistencia del Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante D. Joaquín Edgardo Stella y otras altas autoridades navales.

Palabras del señor Jefe del Estado Mayor General de la Armada
en la ceremonia de condecoración del
rompehielos A.R.A. "ALMIRANTE IRÍZAR"

Buenos Aires, 21 de Agosto de 2002

Creada la Escuela Naval Militar, y ordenada la construcción de nuestros primeros buques de hierro y vapor, entre ellos la Corbeta Uruguay, en 1872 dijo el entonces Presidente de la Nación , Domingo Faustino Sarmiento: "…queda así establecido el nuevo vínculo que nos une a todas las otras naciones, por el cultivo de las ciencias y las artes que dominan las fuerzas de la naturaleza ...".

Estas palabras pronunciadas hace ya 130 años, guardan la vigencia que sólo puede imprimir el genio de un estadista. En esa sola frase quedó implícita la misión de la Armada de los argentinos.

Desde entonces, con nuestra presencia contribuimos decisivamente a la defensa nacional, al conocimiento científico, a la preservación del medio ambiente, y a la salvaguarda de la vida humana en el mar, en los ríos e hielos antárticos.

Es así que un 3 de diciembre de 1903, se congregaba el pueblo de Buenos Aires para recibir a la Corbeta Uruguay, que al mando del entonces Teniente de Navío Julián Irizar, regresaba con el Doctor Otto Nordenskjöld, la comitiva científica que lo acompañaba, incluyendo al Alférez de Fragata de la Armada Argentina José Sobral, y su dotación, rescatados tras el hundimiento de su nave y dos largos inviernos en la Antártida.

Un siglo después, estamos aquí a bordo del Rompehielos "ALMIRANTE IRIZAR", que con 172 argentinos a bordo regresó a este mismo puerto que lo vio zarpar el 25 de junio pasado, para asistir al Buque Magdalena Oldendorff atrapado en los hielos antárticos.

Los hombres de la Armada, nuestros conciudadanos y el mundo entero siguieron con marcado interés esta gélida travesía que nos permite expresar con enorme satisfacción y orgullo, la audacia, el juicio y criterio profesional, y por sobre todo el tremendo empuje solidario que expusieron para concretarla.

Bien sabían el noble propósito que perseguían; debían asistir a marinos extranjeros atrapados en el hielo. Sin duda, ese fue el incentivo para que cada uno, desde su puesto de maniobra, haya logrado el máximo de su rendimiento, y tal vez un poco más, para concretar el tan anhelado amadrinamiento.

Desde el principio supimos lo difícil que sería llegar hasta donde estaba el buque, nuestras expectativas se basaban en un posible reabastecimiento aéreo a través de helicópteros, y fueron mucho más allá, además de asistirlo, lo llevaron a un fondeadero seguro.

El Magdalena quedó aprovisionado de combustible, víveres, medicamentos y reforzada su tripulación con la presencia de un Teniente de Navío Médico de la Armada, quien accedió a asistir a un heterogéneo grupo humano de hombres de diversas nacionalidades dispuestos a invernar.

El rompehielos Almirante Irizar y sus helicópteros, operaron al límite máximo de sus capacidades, en un ambiente extremadamente desfavorable, caracterizado por fuertes tormentas, escasa luz diurna, condiciones glaciológicas muy severas y temperaturas extremas.

Sus tripulantes dieron ejemplo de profesionalismo y tesón frente a la adversidad, poniendo de manifiesto lo que es posible lograr de un conjunto disciplinado, adiestrado y profundamente motivado, trabajando mancomunadamente con vocación de servicio, en pos de un objetivo superador.

La Operación Cruz del Sur ha sido cumplida con éxito, en un ambiente de condiciones extremadamente exigentes, donde el profesionalismo y entrega solidaria, han sobrepasado las posibilidades que imaginábamos en la etapa de planeamiento.

Quiero felicitar al Comandante de la Fuerza Naval Antártica, al Comandante del Rompehielos Almirante Irizar, al Comandante de la Escuadra Aeronaval Nº 2, al Comandante de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros a sus planas mayores y dotaciones embarcadas, por haber cumplido tan exitosamente esta Operación Naval Antártica, donde la Armada ha sabido capitalizar más de 100 años de experiencia en el continente blanco.

Asimismo destaco el especial apoyo recibido por la Patrulla Terrestre del Comando Antártico del Ejército Argentino, quienes se integraron con profesionalismo y entusiasmo a la dotación del buque.

Quiero felicitar también muy especialmente a todo el personal militar y civil de la Armada que contribuyó al éxito de la operación, trabajando con un excepcional sentido de equipo dentro de un sistema operativo y logístico que apoyó al rompehielos, permitiéndole realizar una preparación previa a la zarpada con excepcional rapidez y eficiencia, ante las urgencias que la situación impuso.

Particularmente, agradezco a los medios de prensa el apoyo brindado durante la operación, y a los miles de anónimos compatriotas y de otras nacionalidades que nos han hecho llegar su constante aliento y palabras de felicitación por la tarea cumplida.

En tiempos en que dificultades de todo tipo parecen abrumarnos, el éxito de esta operación naval antártica, nos brinda un claro mensaje de esperanza a todos los argentinos.

Somos capaces de logros trascendentes, podemos confiar en nuestras propias fuerzas y existen motivos para creer en un futuro mejor.


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Nota: la información fue preparada por www.irizar.org, sitio no oficial de carácter educativo, rogamos citar fuente en caso de hacer uso de la misma.

"Cruz del Sur" Historia Actividades Contacto Enlaces Imágenes
Navegando en el campo de hielo Navegando en un desfiladero de témpanos
Rompehielos A.R.A. "General San Martín"

Fuentes Armada Argentina-Servicio de Hidrografía Naval, CONICET, Dirección Nacional del Antártico, Gaceta Marinera